Presiona ESC para cerrar

bdsm

Crear un espacio para el Bondage y adquirir objetos necesarios

La restricción física es la característica principal de los juegos BDSM. Se puede conseguir a través de alguna variedad de Bondage, incluyendo las ataduras de muñeca y tobillos, cadenas, collares, cuerdas, aparatos para impedir el movimiento de brazos o piernas, barras separadoras y equipos de suspensión.

Juegos CBT: la tortura de pene y testículos en el BDSM

Los juegos CBT (tortura en pene y testículos) pueden ser para muchas personas una experiencia máxima, casi metafísica. Puedes llegar a una intensa experiencia corporal a través de la concentración física y mental. Piensa en el papel que en estos juegos puede desempeñar las endorfinas y el modo en que se liberan.

Juegos BDSM: normas y límites para la Dominación y sumisión

Uno de los componentes fundamentales de los juegos BDSM radica en la aceptación de que entre los dos miembros de la pareja existe un desequilibrio de energía y fuerza. Ese desequilibrio puede ir o no más allá de las cuatro paredes de la habitación, pero el juego exige que exista un miembro de la pareja que ejerza de dominante y otro que ejerza la sumisión.

CBT: ¿qué es? Introducción a la tortura genital masculina

Las prácticas CBT consisten en estimular los genitales, bien sea con la flagelación, la compresión, la constricción, la aplicación de pequeñas descargas eléctricas, etc. Hay multitud de juguetes e instrumentos diseñados y a la venta para poder ejecutar correctamente todos estos juegos.

Habitación roja: convierte tu cuarto en una mazmorra BDSM

Hay visitas que te abren los ojos sobre según qué cosas. Por ejemplo, la de un prostíbulo. Que una amable cortesana de tacones altos y liguero te sirva de guía y te vaya mostrando diversos dormitorios con su particular decoración es, seguramente, una de las mejores maneras de comprender el irresistible atractivo de algunos lugares.

Introducción al BDSM: Bondage, Dominación, sumisión y sadomaso

Hay que entender el sexo como un puñal, algo que nos traspasa y saca nuestras entrañas al aire. El deseo sexual nos obliga a decir y a hacer cosas que normalmente no se dicen ni hacen. El deseo sexual hace que olvidemos cualquier otra sensación física. Él impone la ley de un fuego que saca a la luz nuestro rostro más oculto.