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Los placeres de la sumisión masculina en el BDSM y el FemDom

Los placeres de la sumisión se basan en la oposición de los dos polos que participan en el juego. Es un axioma que se expresa en todas la polaridades de la vida. Como el ying o el yang, las tinieblas y la luz, el macho sumiso y la hembra dominante son las dos caras de la misma moneda.

Dominación: autoestima y empoderamiento del Ama o Dominatrix

La práctica de la dominación permite al ama expresar su poder. Al asumir ese rol y todo lo que eso implica (nuevos comportamientos, nuevo lenguaje, nuevos rituales), la persona que ejerce de ama siente, psicológicamente, que se convierte en alguien más. Si escoges ese papel podrás hacer y decir cosas que, en la vida ordinaria, están estrictamente prohibidas.

La primera sesión con una Dómina

Si queremos contactar por vez primera con una Dómina debemos saber exactamente qué es lo que Ésta puede ofrecernos. En este artículo intentamos dar respuesta a esa pregunta y explicarte qué ofrece habitualmente una Dómina profesional en una primera cita.

Consejos para vestir a una Dómina

El hábito no hace al monje, desde luego. Ninguna Dómina lo será por la simple razón de ir vestida de una manera determinada. Será el carácter y su savoire faire dentro de los juegos FemDom lo que convertirá a la Dómina en tal. Pero lo cierto es que, en el BDSM, la ambientación es un grado. No es lo mismo realizar cierta práctica BDSM en el comedor de casa que en una mazmorra convenientemente equipada. Del mismo modo, el modo que haya escogido la Dómina para vestirse servirá para incrementar o reducir la potencia de su imagen.

Juegos FemDom BDSM para humillar a un sumiso

Dentro de las prácticas BDSM, los juegos FemDom de humillación son aquéllos que están destinados a crear una situación en la que los sumisos hombres se sientan profunda y especialmente sometidos a los caprichos y órdenes de su Dómina. ¿Qué tácticas puede utilizar una Dómina para que, usándolas de manera consensuada y negociada, su sumiso pueda sentirse especialmente humillado y obediente ante ella? En este post te damos algunas ideas.

Marcas de propiedad en el BDSM

El de la propiedad es un concepto fundamental en el universo BDSM. Un sumiso o esclavo lo es siempre en relación a una parte dominante. Si esta relación es una relación estable (esto es, si el esclavo lo es siempre para el mismo Amo), esta relación de dominio o propiedad del segundo sobre el primero se simboliza con el empleo de una marca. Este post te ayudará a conocer los diferentes tipos de marcas de propiedad BDSM que existen.

¿Cómo se puede distinguir al falso Amo?

Nadie nace enseñado. Adentrarse en el mundo del BDSM implica un aprendizaje y ese aprendizaje no sólo debe hacer referencia al uso de unas técnicas u otras. Saber manejar correctamente un flogger o una pala servirá de poco si no se sabe escoger al sumiso o sumisa adecuado. De nada servirá tampoco contactar con alguien que dice ser Amo si no se sabe distinguir si ese Amo verdaderamente lo es y sabe comportarse como tal o, por el contrario, es un Amo falso.

El facesitting

El facesitting es una de las prácticas más comunes de los juegos de dominación y sumisión en los que el hombre actúa como sumiso. En el facesitting o “trono de la reina”, la cara del hombre queda atrapada bajo las nalgas de la mujer, que se sienta sobre ella. En esta práctica no importa para nada el placer masculino. La relegación de sus deseos es total. Así, el hombre sólo debe cumplir una obligación: la de satisfacer a esa mujer que se ha sentado literalmente sobre su cara.

La feminización como técnica de dominación

Una de las técnicas más habituales en los juegos de dominación y sumisión entre un Ama y un sumiso es la de la feminización, es decir, la de incorporar al sumiso masculino una serie de comportamientos, ropas, etc. tradicionalmente asociadas al sexo femenino. Al término de feminización están asociados otros términos como pueden ser sissy, flamboyant, queen, Nelly, etc. Con estos nombres puede conocerse al hombre sumiso que, en el transcurso de una escena de dominación y sumisión, adquiere roles de comportamiento asociados tradicionalmente al género femenino.