El CBT o tortura de pene y testículos es una de las prácticas más habituales que podemos encontrar en el universo sadomaso. Son muchas los tipos de tortura que se pueden aplicar a los genitales del hombre. En este blog hemos dedicado artículos a algunos de ellos. Para practicar este tipo de juegos BDSM es absolutamente necesario saber cómo son esos genitales y cuáles son las partes que los componen. En este artículo vamos a adentraremos en el mundo de la anatomía genital masculina para descubrir cuáles son las partes fundamentales que conforman los genitales del hombre. Sólo conociéndolas sabremos cómo podemos torturarlas sin causar lesiones o daños irreversibles.

Aquí vamos a hablar de los tesoros que hay entre las piernas del hombre. Desde el pene, considerado el órgano central de la masculinidad, hasta la uretra, el canal por donde pasa la orina y el semen, exploraremos cada una de estas estructuras y su importancia en la salud y el placer masculino.

Además, conoceremos el papel crucial que desempeñan el escroto, los testículos y la próstata en la reproducción y el equilibrio hormonal del macho.

Prepárate para un viaje fascinante por los genitales masculinos y su funcionamiento interno. Eso sí: mientras realizas ese viaje ten siempre presente que nuestra intención no es en modo alguno reemplazar la competencia, la atención o la información que proporcionan los profesionales de la medicina. Si crees que tienes algún problema de tipo médico o anatómico que puedan dificultar tus juegos CBT, no lo dudes: consulta antes de iniciarte en ellos a tu médico de confianza.

Anatomía genital masculina

Anatomía genital masculina: el pene

El pene es el órgano central de la masculinidad y desempeña un papel fundamental en la reproducción y el placer sexual. Es un órgano eréctil compuesto por tejido esponjoso y vasos sanguíneos que se llena de sangre durante la excitación sexual, permitiendo la erección.

El pene tiene cinco puntos anatómicos importantes a tener en cuenta:

  • El árbol o tronco. Es, simplemente, el tallo del pene.
  • El glande o cabeza. Es el casco o forma de seta que está en la punta.
  • La corona. Cresta situada en la parte inferior del glande.
  • El frenillo. Área que se encuentra justo por debajo del glande en la parte inferior del pene, en el borde de la corona y que forma un ligero punto hacia la punta. En muchos de los hombres, el frenillo es una parte especialmente sensible del pene.
  • El meato uretral. Abertura que se encuentra en el extremo de la uretra y aproximadamente en el centro del glande.

Parte importante también de la anatomía del pene es el prepucio, un tubo holgado de piel que se extiende desde justo debajo del glande y que lo cubre. El prepucio puede ser revertido para dejar al descubierto el glande. Cada hombre tiene un nivel de retracción distinto del prepucio cuando el pene está erecto. La circuncisión es el proceso quirúrgico mediante el cual se extirpa el prepucio. En la mayoría de los bebés varones nacidos en los hospitales de Norte América se realiza, por protocolo, esa circuncisión. Eso significa que los hombres con prepucios son minoritarios en América del Norte, a pesar de que son la inmensa mayoría en el resto del mundo.

Pene

Anatomía del pene: interior

Visto y examinado desde fuera, fijémonos ahora en la arquitectura interna del pene. Dentro de él hay mucho más de lo que te imaginas. Conectado al meato uretral está la uretra. La uretra, de la que hablaremos con mayor profundidad más adelante, es el tubo por el que pasa el fluido pre-eyaculatorio, el semen y la orina.

A cada lado de la uretra, y también en sentido longitudinal a lo largo del pene, hay dos tubos largos formados por un tejido suave. Uno es el cuerpo cavernoso y el otro, el cuerpo esponjoso. El primero se extiende por la parte superior. El segundo, a lo largo de la uretra. Ambos acaban cubriendo la totalidad del pene y, fundamentalmente, son reservorios de sangre.

Cuando estas dos estructuras (el cuerpo cavernoso y el cuerpo esponjoso) se llenan de sangre, que es una parte normal de la excitación masculina, el pene se erecta. Este proceso se llama vaso-congestión. ¿Es necesario eso para que los penes sientan placer? Pues no. Y que nadie se llame a engaño: la falta de erección no debe significar, por sí sola, que el hombre no está disfrutando del encuentro sexual.

Además de su función reproductiva, el pene también tiene una importancia simbólica y cultural en muchas sociedades, asociado con la virilidad y la masculinidad. Su forma y tamaño varían considerablemente de un hombre a otro, lo que contribuye a la diversidad y singularidad de cada individuo.

Para muchos hombres, el pene es fuente de orgullo y autoestima, pero también puede generar preocupaciones o inseguridades en algunos casos. Es importante recordar que cada cuerpo es único y que no existen estándares absolutos en cuanto al tamaño o apariencia del pene. Lo más relevante es mantener una buena salud sexual y emocional, así como disfrutar de una vida sexual plena y satisfactoria.

Anatomía del pene

Genitales masculinos: los testículos

Los testículos son órganos esenciales en el sistema reproductivo masculino, encargados de la producción de esperma y hormonas.

Los testículos están situados dentro del escroto y son dos órganos semiduros, básicamente ovalados y que pueden gozar de cierta libertad de movimiento dentro del escroto. Esta libertad de movimiento es muy importante. Cuando se recibe un golpe en los genitales masculinos, esa movilidad de los testículos dentro del escroto permite que el daño no sea tan lesivo.

Además de producir esperma, los testículos también son responsables de la producción de hormonas sexuales masculinas, como la testosterona. Esta hormona desempeña un papel crucial en el desarrollo y mantenimiento de las características sexuales masculinas, como el crecimiento del vello facial y corporal, el aumento de la masa muscular y la profundización de la voz

Los testículos están controlados por una compleja interacción hormonal entre el cerebro y las glándulas pituitaria e hipotálamo. Cualquier alteración en esta regulación hormonal puede afectar la producción de esperma y causar problemas de fertilidad o disfunción hormonal en los hombres. Por lo tanto, es importante cuidar y mantener la salud de los testículos para garantizar una función reproductiva adecuada.

Directamente relacionados con los testículos encontramos las siguientes partes de la anatomía genital del hombre:

  • Cordón espermático. Es un conjunto de tubos (piensa en él como en un cable telefónico, que agrupa varios hilos) que sujeta el testículo. Hay uno a cada lado. Están protegidos por el tejido conectivo y contienen las arterias y las venas que llevan sangre al testículo, los nervios y la primera sección de los vasos deferentes. Si el cordón espermático se retuerce, el testículo puede sufrir daños irreparables. Esto hay que tenerlo siempre muy presente al practicar CBT.
  • Epidídimo. Posee forma de media luna alargada y es una estructura compuesta de tubos extremadamente complicados. Está directamente conectado al testículo y sirve como cámara de retención y maduración de los espermatozoides una vez que éstos han sido producidos por los testículos. En la eyaculación, los espermatozoides se desplazan desde el epidídimo por los conductos deferentes y, desde ahí, a las vesículas seminales y a la uretra. Antes de eyacular, los espermatozoides se mantienen en el epidídimo, donde viven aproximadamente de unas 4 a 6 semanas. Si antes de ese tiempo no son expulsados al exterior, llegado el plazo mueren y son reinsertados en el cuerpo, tal y como sucede con las células muertas. El epidídimo es frágil y puede ser fácilmente dañado con un aplastamiento o una torsión. ¡Hay que ser cuidadosos al manejar los testículos!
  • Conductos deferentes. Son dos conductos, una para cada testículo, que transportan el esperma del epidídimo a las vesículas seminales, donde los espermatozoides son almacenados antes de la eyaculación. También contienen algunos compuestos que forman parte de la composición del semen, como la fructosa. Los conductos deferentes son musculares, aunque revestidos de una membrana mucosa. Ese músculo que estructura los conductos deferentes ayuda a mover el semen para la eyaculación.

Testículos

El escroto: protección y regulación de la temperatura

El escroto es una parte fundamental de la anatomía de los genitales masculinos: se encarga de proteger y regular la temperatura de los testículos.

El escroto está formado por piel y por una fina pero muy flexible capa de músculo. Cuelga por debajo del pene y tiene una fina capa divisoria de tejido muscular que lo divide en dos compartimentos, cada uno de ellos destinado a un testículo.

Externamente, las dos mitades del escroto están divididas por una cresta delgada (esa especie de costura que recorre los testículos de una punta a otra) a la que se llama rafe perineal.

El escroto acostumbra a ser de un color más oscuro de piel que sus alrededores, y su piel contiene una alta concentración de glándulas sebáceas y sudoríparas, así como de folículos pilosos.

La principal función del escroto es mantener los testículos a una temperatura adecuada para la producción de esperma. Para lograr esto, esta parte de los genitales del hombre tiene la capacidad de contraerse y relajarse, moviendo los testículos más cerca o más lejos del cuerpo según sea necesario.

Cuando hace frío, el escroto se contrae para mantener los testículos cerca del cuerpo y conservar el calor. Por otro lado, cuando hace calor, se relaja y se aleja del cuerpo para evitar el sobrecalentamiento de los testículos. Esta regulación térmica es esencial para mantener la calidad y cantidad de esperma, así como para asegurar el buen funcionamiento del sistema reproductivo masculino.

Escroto

La próstata: centro de placer y salud masculina

La próstata es un órgano fundamental en la anatomía genital masculina, ya que desempeña un papel crucial tanto en el placer sexual como en la salud general de los hombres.

bicada debajo de la vejiga y alrededor de la uretra, esta glándula tiene un tamaño similar al de una nuez y se encarga de producir el líquido prostático, el cual se mezcla con el semen durante la eyaculación.

Además de su función reproductiva, la próstata también es conocida por ser una fuente de placer sexual para muchos hombres. Al ser estimulada correctamente, puede generar orgasmos intensos y prolongados.

También es importante destacar que la salud de la próstata es fundamental para prevenir enfermedades como la prostatitis, la hiperplasia prostática benigna y el cáncer de próstata. Por lo tanto, mantener un cuidado adecuado de este órgano es esencial para garantizar tanto el placer como la salud masculina.

Próstata

Anatomía genital masculina: la uretra

La uretra es un canal vital en el sistema reproductivo masculino. Su misión es la de transportar tanto la orina como el semen fuera del cuerpo. Este conducto estrecho y flexible se extiende desde la vejiga hasta la punta del pene.

Durante la micción, los músculos de la vejiga se contraen y la uretra se relaja, permitiendo que la orina fluya hacia afuera.

Por otro lado, durante la eyaculación, la uretra juega un papel crucial al permitir el paso del semen desde los conductos deferentes hasta el exterior.

Sin embargo, es importante destacar que la uretra tiene diferentes partes anatómicas que cumplen funciones específicas. La uretra prostática atraviesa la próstata y es responsable de llevar el semen desde las vesículas seminales. A su vez, la uretra membranosa y la uretra esponjosa son responsables de transportar tanto la orina como el semen a través del pene.

En los hombres, la uretra mide cerca de ocho pulgadas de largo. Sale de la vejiga, pasa a través de la próstata. El semen y las secreciones de la próstata desembocan en la uretra. El esfínter uretral, por su parte, controla el flujo de la orina en el pene. Este esfínter, que es algo así como una banda de músculos, es quien hace que sea tan difícil orinar cuando se tiene una erección. La sección más larga de la uretra es el tramo que va del esfínter uretral al meato uretral o apertura, es decir, el tramo que recorre todo el pene.

En lo que respecta a los juegos CBT, la uretra es útil sobre todo para jugar con catéteres. Recuerda: el juego uretral debe practicarse siempre con conocimiento y con sumo cuidado, pues el interior de la uretra es muy delicado y fácil de dañar. Cualquier cosa que se introduzca en la uretra debe estar convenientemente esterilizada y, por supuesto, debe introducirse con sumo cuidado, lentamente y sin violencia.

Cualquier infección o daño de la uretra puede tener su repercusión directa, dolorosa e importante en la vejiga. Dejar una infección de la uretra sin tratamiento puede hacer que la infección se extienda hacia la vejiga o, lo que es todavía peor, hacia los riñones. Por eso siempre es primordial la higiene del pene. Con el pene se puede jugar (y sería una lástima no hacerlo) pero con su higiene no.

Uretra