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Juegos BDSM durante el embarazo

En nuestro artículo “Embarazo y BDSM: cómo y hasta dónde” destacábamos cómo el embarazo de una mujer no implica, ni mucho menos, que ésta tenga que decir adiós de una manera radical a la práctica del BDSM. En aquella ocasión analizábamos los cambios físicos que experimentaba la mujer al quedarse embarazada y prestábamos especial atención a dos partes muy concreta de su anatomía: el pecho y el abdomen. En atención a dichos cambios, resaltábamos cómo las prácticas BDSM durante el embarazo debían adaptarse a dichas circunstancias y evitar en todo caso el convertir a las mamas o al vientre en protagonistas estelares de la aplicación de las diferentes técnicas. Así, la espalda, el culo, los brazos o los pies adquirirán un protagonismo especial en las prácticas BDSM durante el embarazo.

Asumiendo esto, y teniendo en cuenta que el deseo sexual de la mujer cambiará durante el embarazo y que los cambios hormonales inherentes al embarazo harán variar la predisposición de la amante del BDSM a gozar de sus prácticas, vamos a ver en este artículo cómo deben utilizarse las diferentes técnicas BDSM cuando se desea disfrutar del BDSM durante el embarazo.

  • Ataduras / Suspensiones / pinzas. Las suspensiones deben eliminarse de las prácticas BDSM durante el embarazo. Al practicar ataduras hay que tener en cuenta que se pueden provocar hematomas con más facilidad. Las ataduras, por otro lado, deberían concentrar su fuerza no tanto en los muslos como en los tobillos.
  • Asfixia / estrangulamiento. Esta práctica BDSM debería suspenderse durante el embarazo. Ni al feto le puede faltar oxígeno ni a la mujer le sobra capacidad pulmonar durante el embarazo (sobre todo cuando el embarazo está avanzado) como para que, además, se juegue con su respiración. Quienes deseen realizar este tipo de prácticas BDSM deberán esperar al tiempo de la lactancia para poder ejecutarlas.
  • Azotes / spanking. Siempre que no se toquen ni el vientre ni las mamas, los azotes y el spanking son prácticas BDSM que pueden practicarse durante el embarazo. Eso sí, al practicarlo hay que tener en cuenta tres condiciones importantes. La primera es que durante el embarazo se incrementa el umbral del dolor (es más fácil, pues, hacer heridas sin que la mujer que recibe los azotes se queje alertando sobre el riesgo de que esas heridas se produzcan). La segunda, que el sistema inmunitario es más débil (por lo que es más fácil que una herida se infecte). Y la tercera es que a los profesionales de la salud, que visitarán con regularidad creciente a la embarazada, no les gusta contemplar marcas de golpes o ligaduras en sus pacientes. Al contemplarlas, y por obligación profesional, deben activar al protocolo de violencia de género, lo que puede resultar un tanto perturbador para la pareja que ha decidido, libre y consensuadamente y tal y como obliga el BDSM, practicar BDSM durante el embarazo.
  • Dilatación / fisting. Los ejercicios de dilatación vaginal pueden ser muy útiles para ir preparando el cuerpo para el parto siempre que, claro, se practiquen con extremo cuidado. Hay mujeres amantes del fisting que no ven problema alguno en la práctica del mismo durante el embarazo. Amparadas en el hecho que el feto se encuentra en un espacio muy protegido, defienden el que el fisting se pueda seguir practicando durante el embarazo. ¿Te atreves tú?
  • Dominación / sumisión. Los juegos D/s pueden parecer los menos peligrosos de entre todos los juegos BDSM que pueden practicarse durante el embarazo, pero… en un momento en que lo hormonal desempeña un papel tan importante… ¿podemos controlar nuestras emociones? Y, lo que es más importante, ¿sabemos exactamente hasta qué punto los cambios anímicos pueden afectar al feto? El estrés, está estudiado, no es bueno para él, y el modo de practicar los juegos D/s puede hacer que se incremente el nivel de estrés en la embarazada.
  • Electricidad. Ciertamente, no parece muy aconsejable aplicar descargas eléctricas a una mujer que lleva una pequeña vida dentro de ella. ¿En qué forma pueden afectar dichas descargas al corazón del bebé y a su desarrollo? Conocer la respuesta a esta pregunta gracias a la práctica no parece, en verdad, una buena idea. O sea: que lo mejor es posponer los juegos BDSM con electricidad para después del parto.
  • Fluidos corporales. La salud de la persona que expela dichos fluidos determinará hasta qué punto podrán éstos ser utilizados de manera inocua y hasta qué punto no. Por ejemplo: las embarazadas acostumbran a padecer, en algún momento del embarazo, lo que se conoce como cistitis, es decir: infección de orina. Esto hace que no sea buena idea jugar con esa orina o con la uretra que la ha expelido al exterior. Si la mujer embarazada está sana, sí puede resultar muy excitante tanto para ella misma como para el sumiso que obedece sus órdenes el diseñar juegos BDSM en los que los flujos vaginales adquieran un protagonismo especial. Durante el embarazo, además, las secreciones vaginales son mucho más abundantes. Un problema al que deberán enfrentarse las mujeres que deseen incorporar los fluidos corporales a sus prácticas BDSM durante el embarazo es el de la posibilidad que dichas secreciones les provoquen náuseas. Las mujeres, durante el embarazo, se vuelven más sensibles a los olores intensos, bien sean corporales, bien sean ambientales. Hay mujeres, de hecho, que durante el embarazo se ven incapaces de realizar una felación.
  • Juegos anales. El ano se convierte en una zona especialmente sensible durante el embarazo. Por eso las mujeres embarazadas deberían evitar durante el mismo la práctica de juegos BDSM que, de alguna manera, impliquen el “maltrato” del mismo. No hay que olvidar que el peso extra que soporta el cuerpo de la mujer durante el embarazo inflama las venas del ano, provocando hemorroides (almorranas) más o menos intensas pero siempre, siempre, dolorosas.
  • Tortura de pezones. Los pezones de las embarazadas pueden resultar muy llamativos y atractivos. Durante el embarazo, los pezones se agrandan y oscurecen y se vuelven especialmente sensibles. Por eso no deben tocarse en exceso. Además: la estimulación de los pezones puede estimular la subida de la leche y una descarga extra de oxitocina en la sangre. Y la oxitocina, no hay que olvidarlo, es una de las responsables del parto. Provocando este subidón de oxitocina por estimular los pezones podemos, de hecho, provocar el parto. Y, sin duda, no es eso lo que persigue una mujer embarazada cuando practica BDSM.
  • Vibradores. Si se desea utilizar un vibrador para los juegos BDSM durante el embarazo hay que utilizar el tradicional vibrador Hitachi.

Juegos de leche

Más allá de estas técnicas BDSM, la mujer embarazada puede gozar una vez acabado éste de un juego de marcado carácter fetichista: los juegos de la leche. El período de la lactancia es un período ideal para disfrutar de estos juegos. El hecho de que de los pechos de la mujer lactante pueda salir leche a chorros puede resultar muy excitante para los fetichistas de este tipo de juegos. Un sacaleches pintado de negro puede, de hecho, convertirse en un complemento ideal para aquellas parejas que deseen practicar juegos de leche durante la lactancia. Al practicar este tipo de juegos, sin embargo, hay que tener siempre presente varias cuestiones:

  1. Que la leche materna puede transmitir enfermedades graves como el sida y la hepatitis B.
  2. Que el sacar leche no vacía la mama. Al revés: cuanto mayor sea la estimulación de las mamas mayor es la producción de leche. O sea: que el bebé no se queda sin leche porque gastemos una parte de ella en un juego de leche de carácter fetichista.
  3. Que la leche, con un poco de práctica, puede extraerse manualmente. Dicho de otro modo: que podemos ordenar las mamas de la mujer lactante.
  4. Que la persona que succione el pezón oralmente no padezca herpes. Tampoco la madre debe poseer grietas en el pezón.

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