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Info BDSM

Problemas ocasionados por la práctica del Sado – Parte II

Durante el juego, la tentación de doblar la polla puede ser muy grande. En general, este giro o torsión suele aplicarse tanto al pene como a los testículos. Piensa una cosa: una polla dura es más fácil de lesionar que un pene blandengue y en posición de descanso. Lo mismo sucede con los testículos. Los cojones endurecidos e inflamados por el deseo son más fácilmente lesionables que los testículos alicaídos.

Confesar a tu pareja que eres un fetichista

Para algunas personas, su amor por masturbarse sobre ciertos tipos de zapatos es una cosa privada, y consideran que lo apropiado es que siga siendo así. Otras personas pueden sentirse muy culpables por el hecho de tener en secreto a su pareja que es fetichista. Otros, dispuestos a formar con su pareja una relación estrecha e íntima, prefieren compartir esta especie de juguete sexual con ella y divertirse juntos.

Encontrar escenario de dominación y un hombre sumiso

Las teorías psicológicas más extendidas derrumban esa prevención que puede hacerte asociar el juego de dominio con el simple delito sexual. Las personas que son conscientes de sus deseos y que los aceptan como parte constitutiva de su ser es mucho menos probable que se conviertan en alguien que, de puro violento o monstruoso o descontrolado, pueda devastar la vida de quien le acompaña en su sexualidad.

Problemas ocasionados por la práctica del Sado – Parte I

El objetivo principal de los juegos que os estamos proponiendo es el placer, y mucho. Una de las mejores maneras de asegurarnos de que tu práctica de estos juegos de Sado sea lo más agradable posible es saber con qué tipos de riesgos lidias en cada categoría del juego. Cuando sabes lo que puede ir mal, tienes la información adecuada para reaccionar si, por algún accidente, se causa algún daño tan imprevisto como indeseable.

Nudo de Bondage «La envoltura»

Como en el nudo «El gatito«, el nudo «La envoltura» utiliza una cuerda de entre cinco y diez metros y de un diámetros de entre 6 y casi 10 mm. También ataremos con este nudo una mano y en este caso el número de pasos a seguir será mucho más elevado por lo que deberás prestar mucha atención no saltarte ninguno y practicar mucho antes de ponerlo en práctica en una sesión Bondage.

Vivir una relación estable teniendo fetiches

Para algunas personas, su amor por masturbarse sobre ciertos tipos de zapatos es una cosa privada, y consideran que lo apropiado es que siga siendo así. Otras personas pueden sentirse muy culpables por el hecho de tener en secreto a su pareja que es fetichista. Otros, dispuestos a formar con su pareja una relación estrecha e íntima, prefieren compartir esta especie de juguete sexual con ella y divertirse juntos.

Buscar un cómplice de juegos para la dominación sexual

Las teorías psicológicas más extendidas derrumban esa prevención que puede hacerte asociar el juego de dominio con el simple delito sexual. Las personas que son conscientes de sus deseos y que los aceptan como parte constitutiva de su ser es mucho menos probable que se conviertan en alguien que, de puro violento o monstruoso o descontrolado, pueda devastar la vida de quien le acompaña en su sexualidad.

Nudo de Bondage «El gatito»

El primer elemento que debe dominarse para entrar en la habitación Bondage y decidirse a jugar es el aprendizaje de los amarres de cuerda alrededor de una muñeca o un tobillo. Los nudos que vamos a mostrarte a continuación son nudos simples que, combinados de manera ingeniosa, pueden proporcionarte mucho juego. Ellos son los pilares básicos para poder llegar hasta sistemas de anudado más complejos.

Asumir la condición de fetichista

Uno de los mitos más dañinos que existen sobre las personas a quienes atraen algún tipo de actos calificados como “no comunes” es el de pensar que dicha persona siempre “irá a más”, siempre querrá algo novedoso y cada vez más excitante para satisfacer su libido. Esto es algo así como decir que los fanáticos de la salsa caliente buscarán finalmente quemarse literalmente la lengua.

Dominar los prejuicios y miedos para ejercer de ama dominante

Las teorías psicológicas más extendidas derrumban esa prevención que puede hacerte asociar el juego de dominio con el simple delito sexual. Las personas que son conscientes de sus deseos y que los aceptan como parte constitutiva de su ser es mucho menos probable que se conviertan en alguien que, de puro violento o monstruoso o descontrolado, pueda devastar la vida de quien le acompaña en su sexualidad.

Perder los sentidos con el Bondage, suspensión y azote erótico

Las nalgadas, esos cachetes en las nalgas, es una práctica común que combina el dolor y el placer, sadismo y masoquismo. El dominante puede golpear al sumiso de muchas maneras, obligándole a adoptar muchas posturas. Sea cual sea la que se utilice (sobre las rodillas, doblado sobre un mueble, a cuatro patas, de pie…), la acción de dar un cachete en el culo siempre simboliza un cierto dominio y explotación sexual.