Son muchas las formas de relación que pueden darse entre un Amo y una sumisa entre una Domina y un sumiso dentro del BDSM. Ya lo vimos en nuestro artículo «Tipos de relaciones de Dominación y sumisión». En dicho artículo citábamos un tipo de relación muy particular: la relación 24/7. De ella vamos a hablar en este post.

¿Qué és una relación 24/7?

Cuando, dentro del BDSM y, más concretamente, dentro de las relaciones de Dominación y sumisión, se da una situación en la que la pareja extiende la escenificación de su rol a la totalidad del tiempo disponible para una persona (es decir: las 24 horas del día durante los 7 días de la semana), hablamos de una relación 24/7.

tipos de relación BDSM

Factores de la relación 24/7

Para que una relación 24/7 pueda darse y pueda desarrollarse de manera correcta en el tiempo es necesario que se den una serie de factores:

  • Un protocolo de calidad, estricto y bien pactado.
  • Convivencia entre las dos partes del rol.
  • Confianza.
  • Para que una relación de este tipo se desarrolle por los cauces correctos es necesario, además, que ambas partes, y en especial el Amo o la Domina, gocen de un gran equilibrio personal.

Analicemos ahora cada uno de estos factores.

Protocolo para este tipo de relación D/s

Toda relación BDSM necesita de un protocolo. En una relación 24/7, ese protocolo adquiere una relevancia superior. Debe establecerse, lógicamente, al principio de la relación, pero debe tener la capacidad suficiente evolucionar conforme la relación, a su vez, vaya evolucionando para, así, amoldarse mejor a las necesidades y características de cada pareja.

Algunas parejas que mantienen relaciones 24/7 tienden a dividir el protocolo de su relación en tres sub-protocolos:

  1. Un protocolo más formal, reservado para ser usado en la intimidad.
  2. Un protocolo reservado para estar con la familia o en lugares públicos con personas que sean ajenas al universo BDSM.
  3. Un protocolo para ser utilizado en lugares públicos o privados cuando se está en compañía de personas que pertenecen al ambiente BDSM.

tipos de relaciones en el BDSM

La utilización del segundo protocolo permite que el rol 24/7 no sea conocido por aquellas personas que la pareja no desea que sepan de él. Si no se desea que la familia o las personas del ámbito laboral sepan que mantenemos una relación D/s de este tipo, hay que tener un protocolo de actuación de este tipo.

Convivencia en los roles 24/7

Las relaciones 24/7 exigen un tipo de intimidad, confianza, comunicación y trato diario que en la inmensa mayoría de los casos solo puede ser posible cuando las dos partes, Dominante y sumisa, viven juntas. S0lo conviviendo se puede generar ese vínculo intenso que parece exigir este tipo de relación.

En ocasiones, sin embargo, la convivencia no es posible. Esto suele darse en aquellos casos en los que una de las partes tiene una pareja vainilla fuera del BDSM. Ésta, sin embargo, no es la situación ideal para vivir de verdad una relación BDSM a tiempo completo. Son muchos los matices que se pierden en una relación de este tipo (juegos de miradas, pequeñas sumisiones…) cuando las dos partes están separadas físicamente.

Confianza

Si la confianza ya es de por sí importante en cualquier tipo de pareja (sea vainilla o no lo sea), esa confianza debe ser especialmente intensa en el caso de las relaciones BDSM y máximas en las 24/7. Las dos partes, Dominante y sumisa, deben confiar plenamente entre sí para que este tipo de relación se desarrolle de una manera óptima.

juego de rol 24/7

Equilibrio personal de las partes

El BDSM no es (ni puede ser) un juego de tarados mentales. Las personas que practican el BDSM deben ser personas equilibradas. Ese equilibrio dará sentido al juego y le proporcionará la seguridad que necesita para ser precisamente eso: un juego. Una parte Dominante desequilibrada mentalmente puede causar mucho daño a la parte sumisa. Puede dañar, sobre todo, su autoestima y, con ello, su personalidad.

Entre las funciones del Amo o la Domina nunca figuran la de menoscabar la personalidad de la otra parte. Un buen Amo tiene una serie de mandamientos y esos mandamientos deben ser cumplidos escrupulosamente. De ellos hablamos en nuestro post «Los diez mandamientos de la ley del Amo». Allí indicábamos cómo un Amo debe ser dominante pero también sensible y cómo debe ser una persona honesta y comunicativa que tenga una buena salud tanto física y mental y que en ningún momento actúe dominado por los efectos de la droga o el alcohol.

Evolución de las relaciones 24/7

Este tipo de relación D/S ha evolucionado mucho en los últimos tiempos. El causante principal de dicha evolución han sido la irrupción de nuevas formas de comunicación gracias a la expansión de internet y la aparición de aplicaciones como WhatsApp, Skype y otras.

D/s 24/7

En los inicios del BDSM, las relaciones 24/7 solo podían darse cuando las dos partes implicadas, la Dominante y la sumisa, vivían juntas. En esos casos, la segunda dependía económicamente de la primera, que era quien procuraba el sustento. Eran tiempos en los que la comunicación entre personas que no vivían juntas se realizaba preferentemente por carta o, en algunos casos, por teléfono. Mantener una relación BDSM duradera y a través del tiempo se convertía en una tarea bastante complicada.

Hoy en día, personas que físicamente viven muy alejadas entre sí pueden mantener una relación de este tipo gracias a las posibilidades que les ofrecen medios como los ya citados de Skype o WhatsApp u otros como Facebook, Tweeter, etc.

Mantenimiento económico en el 24/7

Otro de los aspectos que ha cambiado de manera radical en las relaciones 24/7 es el que hace referencia a la faceta económica. Hemos indicado anteriormente que, históricamente, cuando se daba una relación de este tipo, era la parte Dominante la encargada de mantener a la sumisa. Ahora, lo más habitual es que también la persona esclava o sumisa se vea obligada a aportar su granito de arena al mantenimiento económico de la pareja.

A la hora de analizar el comportamiento de un Amo o de una sumisa dentro de las relaciones 24/7 hay que recordar una vieja máxima. Es máxima es la siguiente: «es la persona la que hace al rol y no el rol a la persona». ¿Qué quiere decir esto? Que cada pareja debe crear su propio juego y las propias normas del mismo. Y que los dos miembros de la misma deben sentirse felices y realizados jugando a él. Si no fuera así, si una de las partes no gozara con él, no estaríamos ya hablando de juego, sino de otra cosa.