El tiempo del PostBDSM

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La tesis de Angie Rueda Castillo

Del mismo modo que en un momento determinado personas como María Llopis empezaron a hablar del postporno, un movimiento que pretendía (y aún pretende) abrir los límites de la sexualidad para que dejen de estar marcados por una industria pornográfica hegemónica que, en la inmensa mayoría de sus producciones, mecaniza de manera antinatural el acto sexual y convierte a la mujer en un simple objeto al servicio del macho, también hay voces que, en los últimos tiempos, han empezado a hablar de PostBDSM.

Una de esas voces es la de Angie Rueda Castillo, Licenciada y Maestra en Sociología, mujer transexual y transfeminista, promotora acérrima de los derechos humanos y de la no discriminación de la población de la diversidad sexogenérica, Angie Rueda Castillo es una de la voces más prestigiosas a nivel internacional en temas de sexualidad no vainilla y la creadora del afortunado término de PostBDSM.

Con el término de PostBDSM Angie Rueda Castillo intenta nombrar una tendencia que parece hacerse mayoritaria en las prácticas BDSM y que no deja de ser otra cosa que una evolución de las que inicialmente integraban lo que se conoce como sadomasoquismo o prácticas de dominación/sumisión.

Según Angie Rueda Castillo son varios los factores, tanto internos como externos, que han determinado esa evolución de las prácticas BDSM hacia el PostBDSM.

Factores internos del PostBDSM

Entre los factores propios de la dinámica interna del juego BDSM que Angie Rueda ha destacado como causantes de la evolución hacia el PostBDSM figuran los siguientes:

  • La introducción de rasgos de ternura y comprensión en el estilo de dominación de los practicantes más jóvenes del ambiente BDSM. Los nuevos Amos y Amas tienden a tener más en cuenta las opiniones de sumisas y sumisos.
  • Existencia de mujeres sumisas que exigen que sus opiniones sean tenidas en cuenta a la hora de articular el juego D/S.
  • Aumento del número de “Switchs”.
  • Refuerzo del aspecto consensual en las prácticas BDSM frente al acatamiento a rajatabla de protocolos y reglas.
  • Protagonismo de los aspectos lúdicos del BDSM. Se potencia el BDSM entendido como performance más que como disciplina que ejemplifique o simbolice un estilo de vida.

Factores externos del PostBDSM

Apuntados estos aspectos, Angie Rueda Castillo destaca cómo las transformaciones globales internacionales, la globalización de las comunicaciones, el desarrollo y expansión de internet, la progresiva liberalización de las costumbres y los comportamientos colectivos, así como el lento aunque cada vez más amplio reconocimiento de la diversidad humana y de la diversidad sexo-genérica, ha hecho que, de una manera u otra, también las prácticas BDSM se hayan visto afectadas hasta evolucionar a lo que muy afortunadamente Rueda Castillo ha denominado PostBDSM.

Para empezar, el PostBDSM ha sido posible a partir del momento en el que el BDSM empieza a convertirse en objeto de consumo. Libros, películas, juguetes eróticos especialmente creados para su práctica y aparatos ideados para la escena BDSM han servido para popularizar el sexo kynky. Los casos de Cincuenta sombras de Grey y My Mistress, el film australiano en el que Emmanuelle Béart ejerce de dominatrix, son los dos títulos que Angie Rueda Castillo elige para ejemplificar esa progresiva popularidad del BDSM.

Un segundo factor externo a la propia dinámica de los juegos de D/S o S/M y que ha servido para llevar el BDSM hacia las costas del PostBDSM es el de la globalización de la información. Internet pone al alcance de muchas personas blogs y páginas especializadas que, como ésta, proporciona a las personas interesadas en las prácticas no vainillas una información de la que hace apenas pocos años no disponía.

El tercer factor destacado por Angie Rueda Castillo es el reconocimiento que durante las últimas décadas se ha venido haciendo de los derechos humanos y de la equidad entre los géneros en las sociedades más actuales. Este aspecto de reforzamiento de la equidad y la horizontalidad entre personas ha actuado contra los principios de jerarquización y asimetría que, hasta hace poco, imperaban de manera dictatorial en las prácticas BDSM. El PostBDSM sería, pues, y en buena medida, fruto de este progresivo hundimiento de los principios de jerarquía.

El cuarto factor externo a la propia dinámica de la práctica BDSM que ha influido sobre ésta para dar lugar a la aparición del PostBDSM es, según Angie Rueda Castillo, la progresiva apertura del BDSM a maneras de entender la sexualidad distintas a las tradicionales. Los amantes del menàge a trois, los swingers, los exhibicionistas, los que practican el poliamor, los pansexuales… todas estas personas se han incorporado progresivamente al universo BDSM difuminando los límites entre los roles de las clásicas relaciones sadomasoquistas o de dominación/sumisión.

La influencia de todos estos factores en la manera de entender y llevar a la práctica los diferentes juegos BDSM ha hecho, según Angie Rueda Castillo, que éste se haya convertido en algo distinto a lo que era hasta hace no demasiados años. Parece, pues, llegado el tiempo del PostBDSM.


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