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Técnica del Knife Play

Como es de suponer, para practicar el Knife Play o juego con cuchillo en el BDSM no basta con saber escoger un cuchillo y con saber cuidarlo y mantenerlo en perfecto estado de revista y uso. En su momento ya dimos en esta página los consejos principales a tener en cuenta a la hora de escoger un cuchillo para practicar Knife Play. Pero, una vez con el cuchillo en la mano, ¿cómo debemos actuar con él?

En todo juego BDSM el dominio de la técnica del juego que se va a escenificar tiene una importancia fundamental. En el Knife Play esa máxima adquiere una significación capital. No bastará con extremar las medidas de higiene y con saber cómo actuar si se produce un sangrado (a este asunto dedicaremos próximamente un post especial). Hay que saber cómo usar el cuchillo. Es decir: hay que dominar la técnica propia del Knife Play para hacer de éste un excitante juego BDSM y no una auténtica y peligrosa sangría.

Sostener adecuadamente el cuchillo es tan importante como elegir el cuchillo adecuado para la práctica del Knife Play. Sólo sosteniendo adecuadamente el cuchillo podremos realizar los cortes y los arañazos debidamente. Al mismo tiempo, hay que conocer las zonas de riesgo, aquéllas que no deben ser arañadas ni cortadas, y saber cómo aprovechar al máximo el efecto de un cuchillo dentro de una escena.

A los practicantes de BDSM les puede parecer que el aprendizaje de la técnica del Knife Play puede ser demasiado larga y tediosa y que su aplicación en la escena puede ser demasiado ritual, demasiado pautada, lo que podría provocar una especie de bajón de interés e intensidad en la escena BDSM. Para evitar ese “bajón” hay que conseguir que la preparación de la práctica del Knife Play se integre de manera natural en la escena BDSM. Es decir: que la preparación de la escena de sangre BDSM actúe como una especie de in crescendo de la excitación y del interés. Al mismo tiempo, el ir preparando la escena servirá para que tanto la parte dominante como la sumisa se vayan preparando mentalmente para disfrutar al máximo de la práctica.

Maneras de coger el cuchillo

Cada efecto sobre la piel y la carne exigirá una forma precisa de coger el cuchillo. Si se desea raspar la piel de manera suave para dejar en el cuerpo de la persona sumisa una sensación de escalofrío, se debe coger el cuchillo formando un ángulo de cuarenta y cinco grados. Cogiéndolo con cuidado, el cuchillo debe pasearse sobre la piel del sumiso como si fuera un pincel.

El hielo puede servir, también, para multiplicar las sensaciones del juego con cuchillos. Metiendo el cuchillo en un cubo de hielo y sacándolo de él cuando la hoja esté helada se puede potenciar el efecto sensorial de la aplicación de la hoja sobre la piel. Bastará con colocarla de una manera plana y arrastrarla sobre ella mientras, con el dedo índice, se presiona ligeramente sobre la punta de la hoja.

Cualquier movimiento que se realice con el cuchillo para rasgar la piel debe ser realizado por la persona dominante trayendo la cuchilla hacia ella, nunca empujando. Si se empuja el cuchillo se corre el riesgo de rasgar o apuñalar la piel. Al mismo tiempo, hay que tener en cuenta que la hoja debe arrastrase siempre lenta y suavemente.

Seguridad al usar el cuchillo

Al utilizar el cuchillo en los juegos de cuchillo BDSM hay que evitar los cortes profundos si no se domina la técnica y si no se tienen identificadas aquellas zonas del cuerpo en los que un corte puede suponer un riesgo especial.

No se debe cortar, por ejemplo, por encima de los hombros… En esa zona de nuestro cuerpo existen demasiadas arterias que están muy cerca de la superficie, al igual que muchas terminaciones nerviosas. Eso mismo, la proliferación de nervios y tendones, hace que se desaconseje cualquier tipo de corte en manos o pies.

Tampoco debe cortarse con el cuchillo en el Knife Play en ningún lugar que esté a menos de 5 cm de cada lado de la columna vertebral ni en la zona de los riñones.

Otras zonas con las que hay que tener muchísimo cuidado al utilizar un cuchillo en los juegos de sangre BDSM son el área genital y aquéllas en las que existe una articulación. Las articulaciones son zonas corporales que tienden a infectarse y que cuestan mucho de curar debido a su complicada cicatrización.

Una medida que siempre hay que tener en cuenta a la hora de practicar el juego con cuchillo BDSM es la de asegurarse de que el sumiso se encuentra absolutamente inmovilizado. Revisar las restricciones servirá para comprobarlo. Un sumiso suelto o no sujeto convenientemente puede realizar en cualquier momento un movimiento brusco que acabe provocando a él o a la parte dominante algún tipo de lesión.


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