La suspensión bondage
La suspensión bondage es una de las prácticas estrella del bondage y del BDSM. La suspensión bondage implica el hecho de que se ate a una persona y, bien sea mediante cuerdas, bien mediante cadenas, bien mediante algún aparato especialmente destinado a ello, elevarla del suelo. Esta práctica requiere unas medidas de seguridad muy estrictas para evitar lesiones, pero puede producir muchos momentos de placer.
El fisting anal: sexo extremo
El fisting anal, handballing o fist fucking anal es uno de los actos sexuales más extremos que una persona puede realizar. De hecho, para muchas personas es inimaginable que pueda ser realizado. Pero puede serlo. Debes pensar que el ano puede dilatarse mucho más de lo que podemos imaginarnos. Muchas personas de las que lo han practicado defienden, de hecho, la absoluta intimidad que se requiere y establece entre los dos miembros de la pareja para realizar algo así.
Nudo de Bondage “El Triángulo de las Bermudas”
La desnudez entera tiene su encanto, no lo negamos, pero tampoco podemos negar que, en ocasiones, unas…
La escena fetish
El fetish se hace carne en la escena. La escena fetish señala el momento de la verdad, ese instante en que el objeto adquiere su protagonismo y determina lo que debe y cómo debe suceder entre los participantes en la misma. La planificación del escenario y el realismo que se imprima a la escena son fundamentales para el éxito de la misma.
Sobre el juego de rol y la fantasía erótica
El juego de rol y la fantasía erótica puede ser parte importante de una sana y satisfactoria vida sexual. Los juegos de rol pueden servir para añadir un montón de diversión e intriga a toda relación sexual, pero son especialmente importantes y adquieren un protagonismo especial en el BDSM.
Instrumentos de castigo BDSM: ramita de abedul y caña
Entre los instrumentos de castigo propios del BDSM, la ramita de árbol y la caña son algunos de los instrumentos más utilizados. Cada uno de ellos tiene sus propias características y sus propias normas de uso. De entre las formas de castigo, el llamado “estilo inglés” es, seguramente, uno de los más estrictos y tradicionales.
La dómina y el sumiso: las expectativas mutuas
El éxito o el fracaso de una escena BDSM no dependen tanto de la lista de actividades que las negociaciones recojan como de la actitud que mantengan los participantes en la escena. Y, de entre todas las actitudes, la que más determina el hecho de que la escena resulte positiva o no es la que mantenga durante la misma la dómina y cómo se ajuste a las necesidades propias y a las del sumiso.
Piercing temporal en los genitales: puro sado
El “play piercing” o piercing temporal está ganando popularidad en ciertos ambientes kinkys. Esta práctica, no hace falta recalcarlo, entraña una peligrosidad que no la hace recomendable para nadie que no haya sido instruido convenientemente sobre cómo realizar las punciones y minimizar sus riesgos. La experimentación y el riesgo inconsciente pueden tener, aquí, consecuencias bastante desagradables. Por eso es necesaria una formación especial para realizar esta práctica.
Nudo de Bondage “El collar y la liga”
Este complemento que te vamos a enseñar a elaborar con cuerda y que no deja de ser una banda puede servir tanto de collar como de liga. Como collar, añadirá un punto inexcusablemente bondage a la sumisión que la pareja quiera representar en alguna escena BDSM. Como liga, tendrá una lectura completamente diferente, pero también cargada de erotismo.
El juego fetish y su planificación
Sabemos que la espontaneidad es algo que se valora mucho al hablar de las relaciones sexuales. Parece como si el único valor a tener en cuenta fuera la pérdida de la parte más racional de nosotros mismos que la pasión más exacerbada lleva consigo. No hay que hacerse fanático de nada. De la espontaneidad, tampoco. Un poco de planificación no viene nunca mal. Ni siquiera cuando se habla de encuentros sexuales.
La buena Dómina
¿En qué consiste ser una buena dómina? La información que circula por las diferentes publicaciones y en la red puede abrumar y, en cierto modo, despistar a la dómina inexperta. El exceso de información, a menudo, empuja a que se pierda de vista lo básico y fundamental. El conocimiento de los propios valores, el respeto al sumiso, el empleo de la persuasión y la autoconfianza son algunos de esos aspectos básicos que una dominatriz no debe olvidar si desea ser una buena dómina.