Cera y BDSM

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Velas y cera para juegos eróticos

La cera es uno de los recursos más socorridos en las escenas BDSM. Cualquiera puede tener presente la imagen de una vela encendida goteando cera caliente sobre una piel desnuda. Sin duda, el uso de velas resulta muy efectivo visualmente y, al igual que el del hielo, puede servir para muchos propósitos.

La cera caliente impone. Son muchas las personas que sienten miedo ante la idea de ser salpicadas con cera caliente. Hay que intentar desprenderse de esos miedos. Eso sí: aprendiendo que no toda la cera puede servir para los juegos eróticos ni puede ser utilizada de cualquier manera. La experiencia con la cera caliente en el BDSM debe ser una experiencia placentera. Para que sea sí, hay que tener presentes unas mínimas normas de seguridad. Aprender una serie de procedimientos y técnicas sencillas deben servir para que el uso de la cera en el BDSM sea fuente de placer y en caso alguno motivo de una visita de urgencia a la unidad de quemados de un hospital.

En primer lugar, debes tener en cuenta una cosa: la cera se quita muy bien de la piel pero no tanto de los tejidos. Por tanto, no practiques con cera si llevas puesto o estás sobre algún tejido delicado o de calidad. Tampoco lleves puesto ropajes de nylon, vinilo, PVC o telas sintéticas. Este tipo de tejidos pueden fundirse al contacto de la cera caliente y provocar quemaduras.

Otro lugar del que la cera no sale tan fácilmente es el pelo. Por eso es mejor echarla sobre aquella parte de la piel que no tenga pelo porque de manera natural no lo tiene o porque ha sido depilada. Si el pelo existe, lo mejor es proteger esa zona con un aceite para bebé o con algún tipo de loción o aceite de masaje que, por supuesto, no posea alcohol. Si la cera cae en el cuero cabelludo, lo mejor es usar un peine especial y algún tipo de acondicionador para sacarlo.

¿Dónde puede verterse la cera caliente? Sobre el pecho, los senos (incluyendo los pezones, si no son muy sensibles) y el estómago, si se está tumbado de espaldas o recostado de lado. Esta segunda postura permite también verter la cera sobre la parte inferior de la espalda. Si se está tumbado bocabajo, la cera puede verterse sobre la espalda y las nalgas. Hay que evitar, en todo caso, verter la cera sobre zonas delicadas o húmedas. Esas zonas serían la boca, la cabeza, el interior de los oídos, la vagina o el ano, y, por supuesto, los ojos y los genitales.

Elección de la cera

En cuestiones de seguridad, lo más importante, sin embargo, es comprar una buena vela. Sin conocer exactamente a qué temperatura exacta se derrite cada tipo de vela, hay que seguir una serie de pautas generales para evitar problemas. Lo mejor es buscar aquél tipo de velas que posean un porcentaje más alto de parafina. ¿Por qué? Porque la parafina se funde a una temperatura más baja. Hay que evitar la cera de abeja y las velas de gel. Ambas alcanzan una temperatura demasiado elevada que puede causar quemaduras en la piel. El uso de las velas de soja sólo será recomendable cuando exista la seguridad de que la persona que va a recibir la gota de cera caliente no es alérgica a la soja. Comprobar si existe reacción alérgica o no antes de empezar a jugar puede ser una buena idea. Hazlo aplicando una pequeña cantidad de cera sobre un pequeño trozo de piel. Un enrojecimiento o irritación pueden ser la señal que sirva para detectar una alergia a un tinte, a un perfume o a un tipo de aditivo que lleve esa cera en particular.

El camino más sencillo y que mejor garantiza tu seguridad es la de comprar la cera para BDSM en algún sexshop. Ahí se venden velas y cera especialmente elaboradas para los juegos eróticos propios del BDSM. Algunas de dichas ceras tienen la capacidad de convertirse en aceite de masaje y pueden venir con espátulas incorporadas para, con ellas, pintar sobre la piel desnuda.

Cómo aplicar la cera

Una vez iniciada la sesión y encendidas las velas, es importante mantener las llamas fuera del cuerpo y colocar las velas sobre una superficie plana y estable. Para actuar rápidamente en caso de que se produzca un accidente es recomendable tener al alcance de la mano un paño húmedo y un extintor.

Hay varias maneras de aplicar cera. La mejor es, muy seguramente, dejarla gotear. Para aplicar la cera de este modo lo mejor es dejarla gotear desde una distancia superior a los diez centímetros y lo más cerca posible de los veinte. Esa distancia permite que las gotas de cera vayan enfriándose mientras caen. Lo mejor es mantener la vela horizontalmente. Si se coloca verticalmente, la cera goteará demasiado rápido y no tendrá tiempo de enfriarse en su caída.

Otros modos de aplicar la cera es mediante una espátula (como si se fuera a realizar una depilación), pintando o combinando algunas de las anteriores opciones. De una manera u otra, la cera es, por sus características calóricas, un buen método para aumentar la lujuria y la temperatura erótica de la pareja.


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