Si tienes la costumbre de navegar por páginas relacionadas con las sexualidades alternativas o eres amigo de las publicaciones kinky seguramente alguna vez has visto alguna imagen de un adulto vestido de bebé. Como todo lo referente a los fetichismos no compartidos, seguramente te ha impactado esa imagen. La imagen podía mostrar perfectamente a un hombre de edad avanzada vestido con unos grandes pañales y caminando a gatas por un espacio lleno de ositos de peluche u otros juguetes para niño. En este artículo vamos a hablarte del anaclitismo, un fetichismo consistente en experimentar excitación sexual cuando se recibe un trato infantil.

Fetichismo de los pañales

El anaclitismo puede mostrar muchos rostros distintos. Quien posee este tipo de fetiche puede excitarse de múltiples maneras. Se puede excitar sexualmente, por ejemplo, al dormir en una cuna. O puede hacerlo al jugar con muñecos de peluche. O lo puede hacer, sobre todo, al ponerse pañales. A esta forma precisa de fetichismo consistente en excitarse al llevar pañales se la llama autonepiofilia. Entre los seguidores del anaclitismo abundan sobre todo los seguidores del fetichismo de los pañales. Basta bucear un poco en internet para comprobar que hay muchos vídeos porno y comunidades destinados a ellos.

 

adult baby

 

Los fetichistas de los pañales (llamados en las culturas británicas Diaper Lover) pueden tener gustos muy diversos. Los hay que utilizan preferentemente pañales de usar y tirar y los hay que prefieren usar los tradicionales pañales de gasa que, después, se lavan para ser utilizados de nuevo. Tanto si son de un tipo como si lo son de otro, los amantes de esta forma de fetichismo pueden encontrar en el mercado pañales gigantes destinados a personas que, como ellos,  han convertido ese objeto en un fetiche.

 

fetichismo del panal

 

Pero el anaclitismo, como hemos indicado anteriormente, abarca mucho más que la práctica de ponerse pañales. Hay seguidores de este fetichismo que se excitan mamando y seguidores que lo hacen siendo bañados como si fueran un bebé, o poniéndose ropa de niño, o jugando sentados en el suelo, o haciéndolo en un parquecito, o de muchas otras maneras que guarden relación con la infancia.

Dentro de los fetichistas de los pañales, por ejemplo, destacan aquellos que, más allá de la excitación que puedan experimentar al llevar pañales, necesitan, para que esa excitación sea lo más alta posible, defecar u orinar en los pañales. Hacérselo literalmente encima. Cagarse y mearse en ellos: eso es lo que en verdad les pone a este tipo de fetichistas. Y es que eso, además, implica que se tenga que realizar una acción que, en el fondo, resulta también muy excitante para los amantes de este fetiche: la de tener que cambiar esos pañales que ellos han ensuciado. O, mejor dicho: la de que alguien, una especie de madre de adopción, tenga que cambiárselos.

El síndrome de Peter Pan

Para dar rienda sueltas a sus fantasías fetichistas, los seguidores del anaclitismo necesitan a su lado a una nodriza que los cuide, los lave, les ponga polvos de talco entre las piernas, les ponga enemas (en ocasiones), les amamante…

A los amantes del anaclitismo se les suele llamar bebés adultos o Adult Baby y se acostumbra a hablar de su fetichismo como del «síndrome de Peter Pan», en memoria del famoso personaje literario y cinematográfico. Del mismo modo que Peter Pan no quería dejar nunca de ser niño, los amantes del anaclitismo desean volver a ser aquel bebé que un día dejaron de ser. Quieren volver a ser cuidados. A ser mimados.

Muchos de estos bebés adultos son amantes de practicar lo que se conoce como lactancia erótica, de la que ya hemos hablado en este blog y que guarda una relación íntima con el natural e irresistible atractivo que el seno de la mujer ha tenido siempre para el hombre. Para un fetichista de este tipo pocas cosas hay más excitantes que el ser amamantados. Amorrados a una teta estos fetichistas alcanzan su mayor nivel de excitación.

 

fetiche de la lactancia erotica

 

Se considera normalmente que el anaclitismo en todas y sus variadas formas nació en los Estados Unidos o, cuanto menos, tiene allí un elevadísimo número de seguidores. Eso explica el número de tiendas especializadas (tanto físicas como online) en productos destinados en exclusiva a los seguidores del anaclitismo. Éstos podrán encontrar en estas tiendas desde pañales gigantes hasta sonajeros, pasando por ropa de bebé de talla adulta o cualquier tipo de objeto infantil (chupetes, ositos de peluche, etc.) que haya sido adaptado al uso adulto.

Dentro de los amantes del anaclitismo existen algunos que, más que la experiencia de ser mimados por una madre o nodriza que los cuide y esté continuamente pendientes de ellos, lo que buscan en prácticas de este tipo es la experiencia del castigo. Este tipo de fetichista busca ser castigado por mearse en el pañal, por ejemplo. Los azotes propios de muchas prácticas BDSM desempeñan en este caso un papel fundamental en los juegos de rol y escenificaciones que se pueden realizar alrededor de este fetiche.