Posturas para el spanking

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OTK versus OTS

Son muchas las posturas que pueden utilizarse en una sesión de spanking. La mayor parte de ellas, sin embargo, pueden agruparse en dos grandes grupos. Uno de ellos recibe el nombre de OTK (iniciales de la expresión anglófona “over the knee”, sobre las ordillas). El nombre del otro grupo es OTS (“over the shoulder”, sobre los hombros).

La postura OTK es una postura de realización sencilla. El Spanker se sienta en una silla (o también en un sofá o en una cama) y coloca sobre sus piernas a la persona que va a ser azotada.

La postura OTS es una postura de más difícil realización. Que el spanker se eche al spankee sobre los hombros para con una mano sujetar las piernas y con la otra azotar no es algo sencillo. Por eso es muy difícil de ver. Sí pueden verse, sin embargo, alguna variante de más sencilla realización. Una de esas variantes sería, por ejemplo, aquélla en la que la persona que azota se sienta en la cama con un cojín en su regazo. La persona azotada se coloca de rodillas sobre el cojín y con el torso echado sobre el cuerpo del spanker.

Variaciones de la postura OTK

La postura OTK también podría tener varias variantes. Por ejemplo, una vez la spankee situada sobre las piernas del spanker, éste podría apresar una de las piernas de aquélla entre las suyas. Esa postura dificulta la rebelión de la persona azotada y añade un tono picante de lucha y dominio al juego.

Otra variación de la postura sobre las rodillas sería la que se efectuara sobre una cama o un sofá cuando el spanker se sienta en él y la persona azotada se tumba cruzada sobre él permitiendo que una de las rodillas del spanker se coloque entre sus piernas, rozando sus partes íntimas. Si es un hombre, ese roce puede producirle una bonita erección. Si es una mujer, la estimulación del clítoris puede llevarla al mismísimo cielo.

Otra variación de la postura OTK sería aquélla en la que no sería el vientre de la persona azotada lo que reposara sobre las rodillas del azotador, sino la parte inferior de su cuerpo. El tronco quedaría colgando y las nalgas se mostrarían sobre las rodillas de la persona que diera los azotes.

Otras posturas para el spanking

La imaginación del spanker determinará la riqueza de opciones a la hora de escoger una postura para practicar spanking. Aquí te ofrecemos varias ideas para que las añadas a tus posibilidades de diversión:

  • Que tu spankee se coloque, de pie, al lado de la silla o sofá. A continuación, que se coloque sobre la silla o sofá de rodillas (será más cómodo éste, sobre todo si la silla no posee un cojín sobre el que colocar las rodillas) y que apoye el torso en el respaldo del asiento escogido. Las nalgas, así, quedan ofrecidas para el azote que quieras regalarles.
  • Otra opción es que tu spankee y tú os coloquéis de pie, tras el sofá, y que quien va a recibir los azotes incline su torso sobre el respaldo del sillón. Los pies no deben abandonar el contacto con el suelo en ningún momento.
  • Para realizar también sobre el sofá es una postura que tiene un poco de juego infantil. Colocada sobre el brazo del sofá, la persona que recibiera los azotes se iría columpiando poco a poco. Aquí, quien debe extremar el cuidado eres tú si estás propinando los azotes. Ten cuidado de no darlos en los riñones. Ésa es zona prohibida y peligrosa.
  • Que el o la spankee se coloque sobre una cama o sofá a cuatro patas.
  • Una postura de spanking muy cómoda es aquélla en la que la persona que da los azotes está sentada y la persona que los recibe está tumbada, cruzada sobre ella, con el torso y las piernas apoyadas en el sofá.
  • El o la spankee permanece de pie, recostada sobre una mesa o escritorio, con los codos apoyados sobre ella, es otra opción a la que puedes recurrir en tus juegos spanking. Esta postura para spanking permite una doble opción. En la primera, los pies del o la spankee están firmemente colocados sobre el suelo. En la segunda, están de puntillas. También se puede introducir una variación respecto a la postura de los brazos. Estos pueden cruzarse para, sobre ellos, recostar la cabeza. El torso, en esta variación, no estaría apoyado sobre la mesa o escritorio.
  • Otra opción es que la persona que recibe los azotes mantenga la misma postura que mantiene un bebé cuando le cambian los pañales. Tumbada boca arriba sobre la mesa y con las piernas levantadas para que tú puedas sujetarle las piernas por los tobillos mientras azotas sus nalgas: así es como debe permanecer el o la spankee en esta postura. Las piernas también pueden permanecer flexionadas para que tú, spanker, las sujetes.
  • Tumbada en la cama con una almohada o cojín bajo el estómago es una buena posición para aquella persona que vaya a recibir un castigo con cinturón, vara, rebenque, palas, etc.

Si eres amante del spanking y tienes una cierta práctica, seguro que tienes un buen surtido de ideas para llevar a la práctica. Siempre es posible, claro, combinar el spanking con otras modalidades de juego erótico. ¿Qué tal podría funcionar una atadura bondage que permitiera la exhibición y exposición de las nalgas de la persona sumisa para que ésta pudiera recibir un castigo acorde a su pecado y su culpa? Echa tu imaginación a volar. Si eres un verdadero amante del spanking no tardarás en desear poner en práctica lo que has imaginado.


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