Fotografía fetichista

Una de las características fundamentales del fetichismo es, sin duda, su componente visual. En todo fetichismo existe un componente visual muy marcado y eso lo convierte en objetivo preferente de las cámaras fotográficas. Son muchos los fotógrafos que, en un momento determinado de su carrera, han prestado atención a la temática fetichista y se han decidido a realizar fotografía fetichista. El hecho de que el fetichismo brote de las entrañas mismas de la condición humana ha hecho que muchos fotógrafos, interesados en reflejar en sus fotografías lo que el hombre oculta en lo más hondo de sí, hayan puesto su arte al servicio de retratar prácticas sexuales que vayan más allá de lo que se considera sexualidad socialmente aceptada y compartida por la mayor parte de la sociedad, así como de imágenes que, de alguna manera más o menos sutil o más o menos descarada sugieran alguna de dichas prácticas.

Entre el listado de nombres de fotógrafos que, de manera más o menos preferente o como experiencia artística puntual, han plasmado en sus fotografías la sexualidad humana desde su vertiente más fetichista realizando fotografía fetichista, encontramos los de Jacques Biederer, Jacques Biederer, Elmer Batters o Nobuyoshi Araki. Cada quién a su modo, todos estos fotógrafos han intentado plasmar su propia visión del fetichismo y su propia manera de entenderlo. Así, si en Elmer Batters (a quien dedicaremos próximamente un post) encontramos un canto enamoradamente fetichista a los pies (que se convierten en protagonistas absolutos de la imagen en una explosión de erotismo claramente parcialista) y en Nobuyoshi Araki una exploración de la participación femenina y de su gozo en escenas BDSM y fetichistas, en Robert Mapplethorpe hallamos el modo de vivir el BDSM en la Nueva York de los años 70. Todos estos fotógrafos fetichistas tienen puntos de contacto entre sí. El principal de todos ellos es la atracción que todos estos fotógrafos sienten por la naturaleza erótica del ser humano y su plasmación en una imagen fotográfica que, en algunos casos, se ha convertido en una preciada obra de arte.

Y es ese preciso punto de contacto, la atracción por la naturaleza erótica del ser humano, la que condujo al fotógrafo neoyorquino Jonathan Leder a fotografiar aspectos cercanos al fetichismo para firmar un proyecto único: el de la elaboración de un coleccionable numerado (cada edición consta tan sólo de 1.000 ejemplares) que, con el título de Study in Fetichisms, intenta convertirse en una reflexión estéticamente sofisticada y provocadora sobre el modo en que la persona puede vivir la sexualidad.

jonathan leder fotografia fetichista

Study in Fetichisms

Los dos volúmenes aparecidos por el momento del proyecto de Leder nos muestran unas imágenes que se convierten en iconos perfectos de la manera de entender la fotografía de Jonathan Leder. Leder, que ha realizado estudios de fotografía y arte en Nueva York, París y Florencia y que se inició como fotógrafo profesional como asistente de Steven Klein, uno de los principales fotógrafos de Vogue, ha creado una obra en la que el erotismo adquiere una importancia capital y en la que la sencillez técnica se ha impuesto a todo tipo de sofisticación y manipulación de la imagen captada.

Jonathan Leder ha resistido el embate de lo digital y ha seguido trabajando con la fotografía analógica. Las cámaras tradicionales de 35 mm y las Polaroid son los instrumentos de trabajo que le han servido para realizar unas fotografías que tienen un aire retro profundamente marcado. Las fotografías de Jonathan Leder, realizadas con luz ambiente y sin retoques, presentan una calidad borrosa y granulosa que les confiere una atmósfera íntima y marcadamente voyeurista. En cierto modo, la estética de las fotografías eróticas de Jonathan Leder recuerda a las fotos S de las revistas porno-eróticas de los años 80 y a las imágenes de desnudos que, en la década de los 50, corrían de mano en mano por círculos más restringidos.

Bellas modelos

Hay críticos que han hecho hincapié en el hecho de que la aproximación al fetichismo de Jonathan Leder no es todo lo sincera que debiera ser y que está mediatizada por el uso de bellas modelos que, lejos de plasmar la verdadera esencia del fetichismo y a la mujer real, no hacen sino profundizar en la implantación social de un estereotipo muy determinado de mujer. Hay que reconocer que estos críticos tienen razón en dicha apreciación. Las modelos de las fotografías fetichistas de Jonathan Leder no son mujeres corrientes. Son bellas modelos. Por ejemplo: en el volumen uno de Study in Fetichisms, Jonathan Leder fotografía a mujeres como Amy Hood, Emily Ratajkowski, Marlo Lavonne o Britany Nola; y en el volumen dos, dedicado a la pasión de ciertos fetichistas por la mujer rubia, se puede contemplar la belleza de la propia Amy Hood (que se nos desvela como musa ciertamente sugerente del fotógrafo neoyorquino) y de otras hermosas mujeres como Lindsay Jones, Molly Constable, Kayslee Collins o Jeanette Laven, entre otras. Sin duda, no encontramos en la fotografía fetichista de Jonathan Leder a mujeres orondas como podríamos hallar en la fotografía shibari de alguna colección de fotografías de Hikari Kesho.

¿Incapacita esta cuidada selección de bellas modelos la voluntad de plasmación de lo fetichista de Jonathan Leder? Sin duda que no, máxime cuando el propio autor, en una de las páginas de Study in Fetichisms, nos deja una cita que sirve para explicar la motivación principal que se haya tras la selección de bellas y sugerentes imágenes que forman ese coleccionable fetuchista. La cita es la siguiente: «Casi cada uno de nosotros puede ser llamado fetichista. Cada hombre y mujer tiene ciertas preferencias, las cuales juegan un papel muy importante en la elección de su compañero de amor. Mientras algunos hombres son atraídos por las rubias, otros prefieren las morenas. Mientras algunos hombres la vista de voluptuosos pechos es altamente estimulante, otros son más fácilmente excitados por el brillo de unas piernas esbeltas y bien formadas… …Estas son algunas de las atracciones comunes a todos los hombres”.

Sin duda, esta cita resume a la perfección la intención de Jonathan Leder y su fotografía fetichista. Te dejamos aquí varias fotografías fetichistas de Jonathan Leder para que puedas disfrutar de la contemplación de su estética moderadamente vintage.

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