Son muchas las prácticas y las dinámicas que acoge el BDSM. Por eso son muchas las palabras propias de su universo. Conocer su argot y los términos que forman parte de dicho universo es imprescindible para sumergirse en él. Si conocemos las palabras propias del Bondage, la Dominación/sumisión y el sadomaso podremos explorar cualquiera de esas prácticas sexuales alternativas de una forma más segura y, con ello, podemos disfrutarlas mejor. Para ayudarte a ello vamos a iniciar con este post un diccionario que recoja esos términos. En este primer artículo vamos a ofrecerte un listado de palabras BDSM con la letra A.
En este post vamos a explicarte qué significan las siguientes palabras BDSM que empiezan con la letra A:
Aftercare
Con este nombre se conocen los cuidados físicos y emocionales que se dan a los participantes tras una escena BDSM para devolverles el equilibrio emocional.
Una sesión BDSM no es ninguna broma. Es algo intenso tanto a nivel físico como a nivel psíquico. El cansancio propio de recibir azotes o el dolor experimentado en los juegos con cera o con agujas siempre está ahí, pero las prácticas propias de este universo no implican sólo una «paliza física». En ellas se da también una «paliza emocional».
En ocasiones, la paliza emocional puede ser tan intensa que la parte sumisa puede llegar a lo que se conoce como subspace, un estado alterado de conciencia que podríamos comparar con el que se experimenta al tomar ciertas drogas. En estas situaciones, la parte Dominante tiene la responsabilidad de hacer que la sumisa abandone el subspace. Para ello debe recurrir al aftercare.
Entre los cuidados propios del aftercare se encuentran el proporcionar comida y bebida, el ofrecer mimos y abrazos, el cuidar las heridas que hayan podido producirse, el ducharse o lavarse y limpiar los juguetes sexuales que hayan podido utilizarse durante la sesión, el realizar algún tipo de ritual (como quitar el collar) y, lógicamente, el conversar. No olvidemos que la comunicación es parte imprescindible del BDSM y que ésta no puede faltar en el aftercare.
Ageplay
Los juegos de rol son parte fundamental del BDSM. En cierta manera, quien practica BDSM está asumiendo un rol determinado. Puede ser de un personaje Dominante o de un personaje sumiso. Cuando el juego de rol se fundamenta en que los participantes actúen de acuerdo a unas edades diferentes a las suyas para, con ello, explorar dinámicas de poder desiguales, estamos hablando de ageplay.
Al ageplay o age play (se puede ver escrito de ambas maneras en la bibliografía bedesemera) se le llama también «juego de edades» y puede ser de diversos tipos, aunque las dos formas más habituales son las siguientes:
- Un participante ejerce de hombre mayor y otro de niña. En este caso hablamos de DaddyDom/Little Girl (DDLG).
- Un participante ejerce de mujer mayor y el otro de niño. A esta práctica se la llama Mommy Dom/Little Boy (DMLB).
Age Regression
El Age Regression o «regresión de edad» es un juego BDSM basado en el retorno a un estado mental o emocional más joven, prácticamente infantil.
¿Qué se persigue practicando la Age Regression? Interpretar un rol en el que se busca la seguridad y la protección que puede ofrecer un cuidador.
En este tipo de práctica, que tiene mucho de escapista, no se persigue tanto la gratificación sexual como el alivio del estrés y el confort emocional. Este aspecto es fundamental para diferenciarlo del Ageplay, que acostumbra incorporar elementos de carácter erótico y/o de excitación sexual.
Abducción
La abducción, llamada también Abduction Play, es un juego de rol BDSM en el que se simula un secuestro por parte del Amo o Ama. Tras el rapto, el AMO/A inmoviliza y domina a su esclavo o esclava.
Esta práctica acarrea una elevada intensidad psicológica. No en vano, acostumbra a incluir la simulación de una lucha y el uso de cuerdas, esposas u otros elementos de inmovilización Bondage.
Como todo juego Bondage, la Abduction Play debe fundamentarse en el consenso, la confianza mutua y es establecimiento de límites claros que señalen hasta dónde se puede llegar.
Abrasión
La misma palabra que nombra esta práctica o conjunto de prácticas BDSM es bastante explícita respecto a aquello en que consisten. La abrasión se utiliza para que el cuerpo del sumiso se vuelva especialmente sensible en un área determinada. ¿Cómo? Utilizando alguna de las siguientes técnicas:
- Juegos con cera caliente.
- Frotado de la piel con objetos abrasivos como cepillos de cerca, telas ásperas, papel de lija o lanas de acero.
- Frotado de la piel con materiales orgánicos que pueden provocar reacciones. Uno de los más comunes son las ortigas.
Adiestramiento
El adiestramiento o entrenamiento es parte fundamental del BDSM. Gracias a él, el sumiso adquiere el hábito de comportarse como podría hacerlo un animal. Cuando se desea ejemplificar el comportamiento de un sumiso/a respecto a su Dom/Domina se suele recurrir a la figura de un perro o una perra obediente.
Llegar a ese nivel no es sencillo. El adiestramiento BDSM requiere tiempo, compromiso y esfuerzo por las dos partes, pero en especial por la parte sumisa, que debe interiorizar que está en el juego para acatar órdenes. Esto, claro, no quiere decir que deba aceptarlo todo. Recordémoslo siempre: el BDSM y sus prácticas sólo pueden existir y tener sentido si existe consenso entre las partes y ambas aceptan los límites y las reglas del juego.
A la hora de adiestrar a su sumiso/a, la parte Dominante debe ser dura y exigente, pero no despótica ni tirana. Los castigos (parte fundamental del entrenamiento) no pueden ser injustos y el placer no puede ser unilateral.
El entrenamiento del sumiso incluye diversas categorías. Hay un adiestramiento fundamentalmente físico pero también lo hay mental, verbal, emocional y, finalmente, sexual. Al sumiso se le enseña cómo debe dirigirse a su Amo/a pero también, por ejemplo, a superar sus bloqueos sexuales.
AMA o AMO
El AMA o AMO son los dueños o propietarios del sumiso o esclavo. Ese poder se refleja, primeramente, en un privilegio: el de poder escribir su nombre en mayúsculas.
Esta persona, hombre o mujer, es quien, en el juego BDSM, ejerce el control sobre los demás. Esto implica tener el poder pero ese poder no puede ser ejercido de cualquier manera. La comunicación, el consenso y el respeto inflexible a ese consenso marcan los límites del poder de la AMA o AMO.
Ostentar el poder en las prácticas BDSM acarrea una gran responsabilidad. El AMO o la AMA no pueden actuar a su antojo. Su dureza y exigencia (que siempre deben estar presentes) deben combinarse con la capacidad para entender los deseos de la parte sumisa y sus necesidades, así como para apreciar el esfuerzo o esfuerzos realizados por esa parte sumisa. De la forma en que el AMO o AMA combinen todos esos factores dependerá, en buena medida, el éxito de una sesión BDSM y la satisfacción que ésta proporcione a quienes participen en ella.
Anillar
Se llama anillar a la perforación que, dentro de los juegos BDSM, se realiza en determinadas partes del cuerpo para insertar aros, anillos, etc.
Uno de los aros más famosos que se utilizan en el BDSM es el llamado aro o anillo de O u O Ring. Este anillo recibe su nombre de la película Historia de O. En este film, basado en la novela del mismo nombre de la autora francesa Pauline Réage, la protagonista, O, tenía un anillo que simbolizaba su sumisión.
Arseplay
Quienes conocen la lengua inglesa saben que el término «arse» significa «culo» o «trasero». Así, la palabra Arseplay o Arse Play debería entenderse como aquel juego o actividad sexual fundamentada en estimular o tratar el trasero y, más concretamente, la zona anal. Es con ese sentido con el que, en las comunidades BDSM, se utiliza este término.
El de Arseplay no es un término que tenga una definición demasiado acotada, por lo que puede utilizarse para nombrar prácticas y actividades sexuales diversas. Se puede usar, por ejemplo, para hablar de estimulaciones externas del área anal pero también para inserciones de diferente intensidad. Es para referirse a prácticas de este segundo tipo como suele utilizarse el término Arse Play dentro del mundo BDSM.
Dentro de las prácticas de estimulación externa del ano encontraríamos, como práctica estrella, el anilingus o beso negro.
Por su parte, en el ámbito de las inserciones anales encontraríamos, desde la simple introducción de dedos, plugs anales, vibradores o bolas tailandesas a prácticas más intensas como las del gancho anal o Anal Hook o la del fisting.
