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cunnilingus

BDSM, cunnilingus y felación

La felación y cunnilingus pueden adquirir nuevos matices si tienen lugar dentro de los juegos BDSM. Añadir notas de dominio y esclavitud erótica a estas prácticas es añadirles un plus de placer y excitación. La emoción y la incertidumbre del BDSM le sientan muy bien a felación y cunnilungus.

Posturas de Bondage

Acostado bocabajo, enlazado a un otomano en posición supina, atados con una cuerda a una silla, suspendido con los brazos por encima de la cabeza… Éstas que hemos nombrado son algunas de las posiciones clásicas y habituales de la esclavitud erótica. Sin embargo, los juegos BDSM no cesan de innovar, y las parejas bien preparadas físicamente pueden adoptar posturas más radicales y exigentes.

La servidumbre, base de la tortura erótica

La tortura erótica implica la servidumbre de un sumiso de modo que el dominante pueda, durante un período de tiempo más o menos largo, aplicar sobre el cuerpo de ese sumiso sus técnicas de tortura más depuradas y, al mismo tiempo, eróticas. Si todo esto se combina con una gratificación retardada (“soy quien manda y no voy a dejar que te corras tan fácilmente”) y un control del orgasmo, el resultado puede ser el de un placer explosivo.

Control del orgasmo. Ejercer el control total sobre la eyaculación

La capacidad de la parte dominante de la pareja de ejercer su control total y completo sobre la excitación sexual de la parte dominada es el principio central de los juegos BDSM. Pero ese control no debemos creer que es únicamente un control sobre saber en qué momento exactamente va a correrse la pareja y de qué forma va a hacerlo.

El disfrute de la dominación y la sumision

Existen placeres físicos exclusivos de las relaciones de dominación y sumisión. La acción del ama exigente frente a la sumisión del esclavo, colegial o doncella puede llevar al puro macho hasta los límites más extremos y profundos de su psicología.