Esclavitud, cautiverio, inmovilización… Todos estos términos están asociados al concepto de Bondage, una práctica erótica propia del universo BDSM y que se basa fundamentalmente en la inmovilización del cuerpo de la persona mediante ataduras hechas con cuerdas, telas, cintas, cadenas, esposas u otros elementos que puedan utilizarse para realizar dicha tarea de inmovilización. Lo más habitual es realizar ataduras con cuerdas. Así, en la práctica del Bondage adquieren una relevancia capital los nudos. En este artículo vamos a realizar una recopilación de los mejores nudos de Bondage y vamos a dar las instrucciones necesarias para hacerlos.
En esta recopilación de nudos Bondage recogemos ataduras para aplicar a diferentes partes del cuerpo, desde el tobillo a las muñecas, pasando por el tronco, las piernas, etc.
Para hacer nudos de Bondage recomendamos escoger un buen tipo de cuerda. Para conocer los diferentes tipos de cuerdas Bondage os recomendamos dirigiros a nuestro post «Cuerdas Bondage: tipos, materiales y medidas de sogas BDSM«. Ahí se recogen una serie de consejos básicos para poder escoger una cuerda adecuada para los nudos que vamos a enseñar a realizar en este artículo. Una vez escogida, sólo hay que practicar. Eso sí, teniendo siempre presentes las medidas de seguridad para practicar Bondage.
Os invitamos a realizar las siguientes ataduras para adentraros en el sugerente universo del Bondage.
Nudos de Bondage para las muñecas
Las muñecas son una de las partes de nuestro cuerpo a las que más atención se presta en las prácticas de inmovilización propias del Bondage. Quien más quien menos ha fantaseado alguna vez con atar a la pareja a los barrotes de la cama. Para ello, hay que dominar una serie de nudos para las muñecas.
Te explicamos aquí una serie de ataduras básicas para muñecas y que, en muchos casos, pueden servir también para los tobillos:
- El obi.
- El gatito.
- La envoltura.
- Espiral.
- Mariposa.
Obi
El primero que os vamos a explicar recibe el nombre oriental del cinturón que mantiene firme el kimono. Ese nombre es obi. Para realizar esta atadura para las muñecas, la cuerda ideal debe tener entre 6 y 10 mm de grosor y debe medir entre 5 y 10 metros de largo. Una vez se tenga la soga, hay que seguir los siguientes pasos:
- Colocarla por la parte posterior de la muñeca y torcer los extremos en direcciones opuestas. Al actuar así, quedarán tres bandas de cuerda en la parte superior de la muñeca.
- Bajar hacia abajo y por la parte media de la muñeca el extremo superior de la cuerda.
- El extremo que se ha pasado hacia abajo debe pasarse por debajo de las dos bandas.
- Para finalizar el nudo, se deben sujetar los dos extremos de la cuerda en una mano y, tras ello, hay que tirar hacia abajo. Al realizar eso, se conseguirá la constricción que se estaba buscando con esta atadura.
Finalmente, deben atarse los extremos de la cuerda con un nudo cuadrado o de abuelita.
Nudo «El gatito»
Este tipo de amarre sirve tanto para las muñecas como para los tobillos. En este caos, la cuerda para realizar la constricción puede ser semejante a la anterior, es decir: de entre 5 y 10 metros de largo y entre 6 y 9 mm de diámetro.
Para iniciar la atadura, cogeríamos la cuerda por su parte central (tal y como se muestra en la figura 8 de la imagen) de forma que los dos extremos cuelgen sobre el dorso de las manos.
Una vez cogida así, giraríamos la cuerda para crear dos bucles, girando las muñecas hasta hacer que los dorsos de las manos queden enfrentados tal y como se muestra en la figura 9.
El siguiente paso conseguiría en pasar uno de los bucles de una mano a la otra para que los dos se mantengan en ésta última (figura 10).
Finalmente, deslizaríamos los dos bucles a través de una mano (si queremos atar muñecas) o de un pie (si queremos atar tobillos) y tiraríamos de los extremos para logar la constricción (figura 11).
Constricción «La envoltura»
Como en el caso anterior, también ahora debemos utilizar una cuerda de entre cinco y diez metros y de un diámetros de entre 6 y casi 10 mm. Esta constricción sirve también para inmovilizar muñecas, pero consta de más pasos. Recomendamos fijarse bien las figuras que, de la 12 a la 19, ilustran los pasos que deben seguirse para hacer este nudo:
- Colocaremos el centro de la cuerda en la parte posterior de la muñeca de la persona que va a «sufrir» la constricción (figura 12).
- Seguidamente, envolveremos las cuerdas alrededor de la parte delantera de la muñeca evitando que la cuerda se cruce como una X en la parte superior de la misma (figura 13).
- Tal y como se muestra en la figura 14, ataremos la cuerda terminando en un solo nudo.
- Meteremos la cuerda bajo el bucle, alrededor de la muñeca (figura 15).
- Uniremos los dos extremos de la cuerda realizando el nudo de la abuelita o cuadrado (figura 16).
- La figura 17 nos ilustra el siguiente paso, en el que debemos apretar el nudo para crear el manguito de la muñeca. La atadura debe estar lo suficientemente suelta como para que podamos deslizar un dedo entre las cuerdas y la muñeca.
- Para distribuir uniformemente la tensión en el nudo es conveniente meter cada extremo hacia atrás en el lado opuesto del manguito, tal y como se muestra en la figura 18.
Finalmente, podremos decir que la constricción está acabada cuando el nudo presente el aspecto que se muestra en la figura 19.
Nudo espiral
Entre los nudos sencillos y con grandes virtudes, éste es uno de los más populares. ¿Su gran virtud? Que la persona constreñida por él no puede desatarlo estirando, por lo que no es necesario atar el extremo de la cuerda a ningún lugar. Una vez atada, la persona sumisa puede ser «abandonada» sobre la cama, el suelo, etc.
Utilizado tanto para inmovilizar las dos manos como para los tobillos, permite tambiar atar a la persona sumisa a una argolla, a un poste, a un barrote de la cama… El nudo espiral es uno de los más populares en el mundo del macramé, por lo que es muy sencillo encontrar vídeos tutorial que expliquen cómo se realiza. En la imagen mostramos su efecto una vez realizado.
Nudo mariposa
El nudo mariposa es uno de los preferidos por todas aquellas personas que se están iniciando en el universo Bondage. En especial por aquellas que están saboreando por vez primera los placeres de la sumisión. El motivo de esta predilección es el siguiente: ésta es una atadura que no aprieta en exceso, lo que resulta muy cómodo para los neófitos.
Este tipo de atadura acostumbra a usarse con la finalidad de atar los brazos del sumiso o sumisa a la espalda. El hecho de que sus piernas queden libres de ataduras da mucho juego a la parte Dominante, que puede ordenar a su sumiso diversas acciones que impliquen un cierto movimiento de piernas.
Para hacer este nudo debemos seguir estos pasos:
- Tomamos la cuerda y formamos un lazo en medio de la misma.
- Tras formarlo, lo torcemos dos veces y hacemos con él dos bucles, uno encima del otro, procurando que el de arriba sea más grande.
- Lleva hacia abajo del bucle inferior el bucle de arriba lo llevamos hacia abajo del buqcle inferior doblándolo en la unión entre los dos bucles. Colocados así, el que era el bucle inferior debe estar dentro del primer bucle.
- Tomamos el borde más alejado del que era el bucle superior y lo llevamos a través del segundo bucle (el más pequeño).
- Apretamos el nudo.
Este tipo de atadura puede emplearse también para atar los dos tobillos.
Nudos de Bondage para tobillos y piernas
Como hemos visto, algunas de las constricciones vistas hasta ahora pueden utilizarse tanto para las muñecas como para los tobillos. En este nuevo apartado vamos a incluir las siguientes ataduras, especialmente útiles para atar tobillos y piernas:
- La cabeza de la alondra
- El enrollado infinito
Nudo «La cabeza de la alondra»
Para esta atadura de tobillo podemos utilizar la misma cuerda que hemos empleado en los casos anteriores. Una vez la tengamos, seguiremos los siguientes pasos:
- Doblaremos la cuerda por la mitad y la colocaremos junto al tobillo de nuestra pareja. Envolveremos las dos cuerdas alrededor del tobillo de atrás hacia adelante y, a través del agujero, tiraremos de ella. La imagen nos muestra cómo debe ser el movimiento que debemos realizar.
- Tiraremos de la cadena inferior hacia arriba a través de las dos bandas que tenemos formadas alrededor del tobillo.
- Tiraremos del cordón superior hacia abajo a través de las dos bandas alrededor del tobillo.
- Tiraremos de las dos bandas juntas hasta conseguir el nivel de constricción deseado.
- Finalmente, para conseguir una mayor seguridad, realizaremos el nido cuadrado o de abuelita al que ya nos hemos referido anteriormente.
La imagen nos ayudará a llevar a cabo correctamente las anteriores instrucciones.
Atadura «El enrollado infinito»
Esta atadura Bondage que vamos a proponer ahora sirve para constreñir pantorrillas y tobillos, pero también podría utilizarse para atar muñecas y antebrazos. El grosor de la cuerda a utilizar es el mismo que deberíamos usar en los nudos descritos. En este caso, sin embargo, apuntaremos que con 6 metros de longitud nos bastaría.
Para realizarla debemos seguir los siguientes pasos:
- Colocaremos el centro de la cuerda entre las extremidades, en su punto medio. Partiendo de ese punto, daremos dos vueltas a la cuerda alrededor de las extremidades, envolviéndolas tal y como se muestra en la figura.
- Giraremos los extremos de la soga hasta que queden paralelos a las piernas. Llegados a ese punto, tiraremos de los extremos y daremos una vuelta más alrededor del tobillo.
- Volveremos a envolver los tobillos una o dos veces manipulando los extremos de la cuerda.
Finalmente, acabaríamos la constricción realizado el ya conocido nudo de la abuelita.
