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dominante

Control del orgasmo. Ejercer el control total sobre la eyaculación

La capacidad de la parte dominante de la pareja de ejercer su control total y completo sobre la excitación sexual de la parte dominada es el principio central de los juegos BDSM. Pero ese control no debemos creer que es únicamente un control sobre saber en qué momento exactamente va a correrse la pareja y de qué forma va a hacerlo.

BDSM y poder, manejar al sumiso al antojo del dominante

Jugar con el ejercicio del poder es uno de los elementos primordiales del BDSM. A los dominantes les entusiasma e incendia la idea de poseer un poder absoluto sobre los actos del sumiso. No hay que olvidar, por ejemplo, que ver a una mujer masturbarse es una de las escenas favoritas del consumidor masculino de pornografía.

Reacciones negativas y ansiedad de la ama tras la dominación

Para ser Ama debes enfrentarte a los planteamientos de una cultura que a diario exige que te comportes como una niña bonita. Por eso, una vez hayas cumplido con tu papel en el juego, puede suceder que te sientas cohibida y que, en cierto modo, pienses que has violentado tu propia forma de ser, que la has traicionado. La idea de poder, así, se te puede convertir en algo aterrador y que te haga sufrir.

Reacciones negativas y ansiedad del sumiso post Sumisión

Lo habéis pasado en grande durante una sesión. Has sido una gran ama y él un gran sumiso. Habéis disfrutado y él te ha reconocido que ha sido mil veces mejor que cualquier fantasía. ¿Por qué entonces esa especie de ansiedad, casi depresión, que se apodera de él al día siguiente?

Reacciones negativas y decepciones de los sumisos en su fantasía

Puede suceder tranquilamente que un hombre que siempre ha anhelado entregar su voluntad a una mujer dominante se tenga que enfrentar a emociones de carácter ambivalentes al día siguiente de que esa entrega se haya hecho realidad. Quizás lo que esperaba maravilloso ha resultado decepcionante. O quizás está decepcionado consigo mismo porque, a la hora de la verdad, ha soportado menos dolor del que se había imaginado que podía soportar.

Lenguaje erótico, decir guarradas en las relaciones de sexo

Un socio dominante puede utilizar el lenguaje soez para indicar a la parte sumisa lo que debe realizar y para informar de lo que realizará él mismo a continuación. Más degradante o sucio que las palabras en sí pueden resultar los juegos de rol que se realicen, la humillación implícita que lleve lo realizado o el nivel de violencia que pueda existir en las acciones del acto que se está desarrollando.

Equilibrio entre fantasía y realidad. Cambios de personalidad

Cualquier cambio en una relación requiere un período de adaptación, máxime si dicho cambio es debido a la introducción de nuevas fantasías sexuales en el seno de la misma. Para adaptarse a esos cambios, evitar los peligros y saborear los beneficios de un régimen de relación en el que domine lo femenino, hay que tener en cuenta diversos factores de los que iremos hablando a continuación.

Jugando con la temperatura y juguetes de vidrio en el BDSM

Otra manera de hacer participar a la temperatura en los juegos eróticos es servirse de los juguetes sexuales de vidrio. Estos están hechos comúnmente con un tipo de cristal que es capaz de mantener tanto el frío como el calor, son hipo-alergénicos y muy higiénicos, puesto que pueden limpiarse y esterilizarse de manera muy sencilla.

Perder los sentidos con el Bondage, suspensión y azote erótico

Las nalgadas, esos cachetes en las nalgas, es una práctica común que combina el dolor y el placer, sadismo y masoquismo. El dominante puede golpear al sumiso de muchas maneras, obligándole a adoptar muchas posturas. Sea cual sea la que se utilice (sobre las rodillas, doblado sobre un mueble, a cuatro patas, de pie…), la acción de dar un cachete en el culo siempre simboliza un cierto dominio y explotación sexual.