BDSM empieza por B. También Bondage. Pero estos no son las únicas palabras BDSM con la letra B que podemos encontrar en este apasionante mundo del sexo alternativo y las relaciones kinky.
En una página más de nuestro Diccionario BDSM os invitamos a conocer el significado de los siguientes términos:
Bondage
El Bondage es una práctica erótica consistente en inmovilizar de forma parcial o total el cuerpo de una persona. Para ello se utilizan cuerdas, cintas, esposas, pañuelos u otros elementos. El objetivo es buscar un placer que está a medio camino entre lo sensual y lo sexual.
En las siglas BDSM, el Bondage es la B. Esta práctica, a la que también se la llama atadura erótica, es propia de los juegos de Dominación/sumisión o juegos D/s.
El Bondage sirve para explorar dinámicas de poder y liberarse de inhibiciones, así como para experimentar nuevas sensaciones tanto físicas como psicológicas. En algunas ocasiones, en este tipo de prácticas se busca potenciar el aspecto estético, lo que lo acerca conceptualmente al Shibari o atadura erótica japonesa.
Los jugadores de Bondage reciben el nombre de bondagers.
Como todo juego BDSM, el Bondage se basa en el consentimiento y debe practicarse siguiendo unos consejos básicos de seguridad.

Bottom
En una escena o práctica específica del BDSM, el bottom es aquella persona que asume el rol pasivo o receptivo frente al top, que es el elemento activo del juego.
No hay que confundir este término con el de sumiso, pues hay matices que los diferencian. Por ejemplo: al contrario de lo que sucede con el sumiso, el bottom no debe entregar de forma necesaria el poder emocional o psicológico.
Por otro lado, el del bottom puede ser un rol puntual, algo que no es concebible en el caso del sumiso, que sí acepta su rol a largo plazo y de una forma fija. A la persona que, en unos casos y según la escena, asume el rol de bottom y en otros el de top, se la denomina switch.

Brat
Hay sumisos y sumisos. Algunos son pura obediencia y otros, más traviesos y provocativos, se atreven a desafiar a su Dom. Un sumiso con estas características rebeldes y juguetonas reciben el nombre de brat.
La rebeldía del brat no es una rebeldía descontrolada. Al contrario: está muy medida. El brat provoca a su Dom con una finalidad clara: recibir el castigo de éste. ¿Cómo? Con órdenes más estrictas, nalgadas y otro tipo de acciones que sirvan para reafirmar el poder del Dom sobre el díscolo sumiso.
El Dom encargado de reconducir la conducta del brat recibe el nombre de brat tamer o, lo que es lo mismo, «domador de mocosos».

Breath Control
La expresión Breath Control sirve para nombrar una práctica BDSM de alto riesgo que consiste en restingir o controlar la respiración del sumiso para, con ello, intensificar las sensaciones que se experimentan durante el juego.
Para obstruir las vías respiratorias del sumiso, el Dom recurre a las manos, a bolsas o a cuerdas, practicando un estrangulamiento ligero y, en otras, presionando arterias para provocar una hipoxia (déficito de oxígeno en el organismo) temporal.
No es necesario recalcar que esta práctica BDSM es muy arriesgada. Se puede producir una pérdida de conciencia, se puede causar daño cerebral permanente y, en los casos más extremos, se puede provocar la muerte del sub. El riesgo de que, aún en una situación controlada, el reflejo respiratorio falle, siempre está ahí.
Por eso el Breath Control, Breath Play o asfixia erótica debe practicarse ajustándose estrictamente a los principios SSC y RACK y usando solamente métodos reversibles (evitando bolsas y nudos), nunca en solitario y, por supuesto, nunca combinando la realización de este tipo de prácticas con el consumo de alcohol o estupefacientes.

Ballgag
Entre los accesorios más populares del BDSN figuran sin duda las ballgags o mordazas de bola. Consistentes en una bola de silicona, goma o plástico, están destinadas a colocarse en la boca de la persona sumisa, fijándola con correas ajustables alrededor de la cabeza.
Los efectos de las mordazas de bola sobre la persona sumisa son fundamentalmente tres:
- Le impiden comunicarse de una forma clara. El sub sólo puede emitir gemidos o sonidos ahogados.
- Le provocan un babeo incontrolable.
- Le distorsionan la expresión facial.
El uso de las ballgags sirve para reforzar las dinámicas de poder. Con ellas el Dom controla la voz de su sumiso y aumenta su vulnerabilidad.
En el mercado se pueden encontrar distintos tipos de mordazas de bola, desde las que tienen orificios para poder respirar mejor hasta las más grandes, destinadas a conseguir una restricción total.

Barra espaciadora
La barra espaciadora (también llamada en los ambientes BDSM spreader bar es un implemento Bondage consistente en una barra rígida con anillas u otro tipo de punto de fijación en los extremos.
Esta barra, que puede ser de metal, madera o plástico, sirve para mantener separadas las extremidades superiores o inferiores. Al usarlas, se limita el movimiento del sub y se le fuerza a adoptar posturas más expuestas o abiertas.
En el Bondage básico se utiliza para unir tobillos o muñecas, impidiendo que se cierren piernas o brazos. En el Bondage avanzado, se suele utilzar para suspensiones o columpios.
Las barras espaciadoras sirven también para potenciar el efecto de otros juegos.

Bastinado
El bastinado es un práctica consistente en golpear las plantas de los pies con herramientas como varillas, cañas o paletas.
Esta práctica BDSM se inspira en castigos y métodos de tortura propios de las culturas de Asia y Oriente Medio y se usa para provocar efectos tanto físicos (las plantas de los pies son zonas sensibles de nuestro organismo) como psicológicos.
A nivel físico, el bastinado provoca ardor intenso y una dificultad temporal para caminar. A nivel psicológico, sirve para fomentar en la mente del sumiso la sensación de vulnerabilidad total.
Esta práctica requiere de conocimientos precisos para evitar que algún hueso delicado de los pies pueda quedar dañado.

BDSM
En un diccionario sobre el BDSM no podía faltar la propia palabra. Estas siglas reúnen las siguientes prácticas:
- Bondage.
- Disciplina.
- Dominación
- Sumisión.
- Sadismo.
- Masoquismo.
Para que una práctica pueda ser considerada propia del BDSM debe estar basada en el consentimiento mutuo, el respeto y la responsabilidad.

Bow-Bondage
El Bow-Bondage es una técnica propia de las ataduras eróticas en la que los codos del sub se mantienen juntos y tocándose detrás de la espalda.
A menudo, esta atadura se combina con otras que, aplicadas al pecho o a las muñecas, sirven para inmovilizar por completo los brazos del sub, limitando así su capacidad de movimiento.
Este tipo de atadura enfatiza la Dominación y facilita el acceso a otras áreas del cuerpo, provocando en la persona sumisa una intensa sensación de vulnerabilidad.
El Bow-Bondage debe realizarse con precaución. Sin ella, podrían causarse daños en los hombros o afectar a la circulación sanguínea.

Branding
En los juegos de Dominación y sumisión, la primera puede expresarse de muchas maneras. Una de las más extremas consiste en quemar la piel para crear marcas temporales o permanentes. Este tipo de práctica recibe el nombre de branding.
El branding deja en la piel señales que pueden ser símbolos, iniciales o diseños geométricos. Unos y otros sirven para representar el nexo existente entre las partes y pueden ser:
- Un rito de iniciación.
- Un castigo.
- Una forma de expresar la sumisión total del sub.
Las técnicas más comunes para llevar a la práctica el branding son el hierro caliente, las tiras de acero (con golpes repetidos se crean patrones duraderos), las varillas eléctricas o el nitrógeno líquido.
Este tipo de práctica no es para personas que se están iniciando en el BDSM, pues implica riesgos que van desde la infección a los daños nerviosos, por lo que debe realizarse previa esterilización, con guantes y con anestesia tópica. Finalizada la práctica, los cuidados post-sesión deben ser intensivos y meticulosos.

