Diccionario BDSM: Letra D
¿Sabes qué tienen en común palabras como Dungeon, Douching, Dominatrix o Dog Training? Sí: todas empiezan por la letra D. Y todas forman parte del universo BDSM. Si deseas conocer el significado de todas estas palabras BDSM con la D sigue leyendo este post. En él vamos a hablar de ciertas dinámicas y prácticas propias del mundo de la sexualidad alternativa, así como del nombre genérico de diferentes personajes que participan en ellas.
Te ofrecemos esta nueva página de nuestro Diccionario BDSM para que sepas qué significan las siguientes palabras:
D/s (Dominación/sumisión)
La D/s o Dominación/sumisión es una de las dinámicas que da nombre al BDSM. En ella se produce un intercambio consensuado de poder. Una de las personas (Dom, Ama, Amo, Top) asume un rol dominante y la otra (sub, sumiso/a, bottom) asume un rol sumiso.
El poder que la parte dominante ejerce sobre la sumisa puede ser sexual, emocional o relacional. La práctica D/s no tiene por qué incluir prácticas físicas ni dolor ni fetiches. En ella, la persona sumisa escoge voluntariamente (y siempre dentro de unos límites pactados previamente) entregar parte de su control.
Dentro de la Dominación/sumisión podemos encontrar también la figura del switch, persona que puede ocupar indistintamente uno u otro rol en momentos o con personas distintas.
El D/s puede desarrollarse en una escena puntual, puede formar parte de la vida sexual de la pareja o puede ser un tipo de dinámica que se produzca continuamente (en este caso hablamos de 24/7).
El D/s es una práctica ética, pues se realiza siempre de una forma segura, sensata y consensuada, debiéndose fijar siempre antes una safeword o palabra de seguridad que sirva para detener el juego cuando una de las partes se sienta a disgusto.

D/s (Dom/Domme)
El Dom o la Domme son las personas que asumen el rol dominante en las prácticas BDSM. Con el primero de estos términos nos referimos a los hombres que actúan como dominante y con el segundo, a las mujeres que adoptan ese rol.
Tanto el Dom como la Domme deben establecer unos límites claros, deben buscar el consenso con su sumiso o sumisa y deben priorizar ante todo el bienestar de éste o ésta.
Para asegurar el placer y la confianza mutuas es fundamental que el Dom o Domme sepa comunicarse con la otra parte. Ello implica dialogar y discutir sobre las expectativas y los deseos de cada una de las partes e implica, también, establecer unas reglas antes de cualquier escena.

Doma
En el BDSM, al proceso de entrenamiento de una persona sumisa para que cumpla con ciertos roles, comportamientos o habilidades en los juegos propios de este universo, se le conoce con el nombre de doma.
Las técnicas utilizadas durante la doma de un sumiso o sumisa pueden ser muy variadas. Cada binomio Dom/sub puede escoger la suya, pero las más habituales son las siguientes:
- Entrenamiento del comportamiento. La parte dominante enseña a la parte sumisa a adoptar ciertas posturas y a comportarse de una determinada manera. Para hacerlo se suele recurrir al uso de recompensas o castigos.
- Protocolos. Esta técnica de doma consiste en inculcar al sumiso o sumisa cómo debe dirigirse a su Dom o Domme o cómo debe comportarse en situaciones sociales.
- Control físico. La doma puede incluir actividades de restricción con cuerdas, sogas, cadenas, cintas…
Pero, más allá de las técnicas que puedan utilizarse, la doma en el BDSM debe ser entendida como un viaje que comparten Dom y sub. Durante este proceso de entrenamiento, tanto la parte dominante como la sumisa aprenden, crecen y profundizan en su conexión. Y eso, a la larga, se traduce en más placer y más satisfacción.

Dungeon
El dungeon o mazmorra es el espacio físico dedicado a las prácticas BDSM.
Una mazmorra puede ser un apartamento alquilado o un espacio especial dentro de un club BDSM profesional, pero también una habitación de la casa. Siguiendo unas determinadas instrucciones se puede convertir cualquier cuarto en una «habitación roja».
El equipamiento típico que se puede encontrar en un dungeon son los potros de tortura, los bancos de azotes, las jaulas, los columpios eróticos, las cruces de San Andrés o St. Andrew´s Cross, así como distintos accesorios destinados a la práctica del Bondage (esposas, cuerdas, cintas, barras de suspesión…) o a otros tipos de juegos más relacionados directamente con la idea de tortura como pueden ser látigos, pinzas o electroestimuladores.

Dungeon Monitor
Las prácticas BDSM sólo pueden ser calificadas como tal cuando se desarrollan en un ambiente seguro y en el que se respetan las normas y límites consensuados. Para garantizar que esto sea así en ocasiones se recurre a la figura del Dungeon Monitor o DM.
El DM es una persona capacitada y experta en BDSM que se ocupa de supervisar las actividades que se desarrollan en un dungeon, mazmorra o espacio de juego.
El Dungeon Monitor acostumbra a estar identificado con algún tipo de brazalete o insignia y debe actuar en todo momento como un vigilante que, de forma discreta, interviene cuando detecta una situación en la que pueden producirse daños físicos o emocionales o se puedan violar las normas pactadas. El DM también acostumbra a intervenir cuando observa que el equipo se está usando incorrectamente.
Además de experiencia en el BDSM, el DM debe tener conocimientos de primeros auxilios, debe poseer un alto nivel de inteligencia emocional y debe tener cierta práctica en la resolución de conflictos.

Dog Training
Entre los juegos de rol que acostumbran a practicarse en el BDSM uno de los más habituales consiste en convertir al sumiso en una especie de perro o perra. El entrenamiento de dicho sumiso para que se comporte como un perro recibe el nombre de dog training.
En este juego de rol, el Dom actúa como dueño o entrenador y alterna acciones de dos tipos:
- Acciones de premio. El Dom premia al sub por su obediencia regalándole elogios y caricias.
- Acciones de castigo. La desobediencia del sub es castigada por el Dom mediante restricciones y azotes.
En el dog training se pueden usar collares y correas, máscaras de perro, bozales, plugs anales de cola o artículos para restricción de castidad y las órdenes básicas que se dan al sub están relacionadas con los actos de sentarse, seguir o rodar.

Domina o Dominatrix
La Dominatrix o Domina es la mujer que, en prácticas BDSM, adopta el rol dominante. Ella es la encargada de ejercer sobre su sumiso un control físico, psicológico y/o erótico.
El término Dominatrix deriva del latín y significa «soberana» o «señora». Muchas de ellas son profesionales, no mantienen contacto sexual con sus sumisos y ejercen su función en una mazmorra, cobrando por cada sesión. También, por supuesto, las hay vocacionales; mujeres que ejercen el rol Dominante en una relación BDSM.
Entre los accesorios que acostumbra a utilizar la Domina figuran látigos, fustas, esposas o collares.

Douching
En el contexto del BDSM, recibe el nombre de douching la práctica consistente en inyectar líquido a presión (habitualmente agua) en la vagina o el ano. ¿Con qué finalidad? Puede realizarse como una acción higiénica previa a otro tipo de relaciones sexuales de tipo anal (estimulación con un plug o, más extremo, el fisting), pero también puede realizarse meramente como un elemento más de juego erótico.
Este tipo de práctica no es exclusiva del BDSM pero tiene un carácter ritual que va más allá de un lavado rectal rutinario.
Quien practique el douching debe realizarlo siempre con agua tibia, sin utilizar jabones fuertes (en caso de que se usen) y limitando la frecuencia con la que se practica. Abusar el douching puede alterar la flora natural del recto.
Como en toda práctica BDSM, en el douching debe priorizarse el concepto SSC (seguro, sano, consensuado).

